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Armas apellido Gil: Escudo de sinople y tres escudetes de oro bandados de azur, con una cruz llana del mismo metal encima de cada uno.



Orígen y significado
El apellido Gil proviene de la forma aegidius, que fue el nombre de un ermitaño provenzal muy famoso que vivió en el siglo VII y que era llamado Pere Gid, es por tanto, un apellido que deriva de un nombre propio y lo podríamos considerar patronímico a todas luces.

Apellidos compuestos
Otros apellidos con el mismo origen y significado de Gil son: Gili,Chili y Gils.
La forma Gili representa el genitivo latino Aegidii y no se puede admitir la opinión de Balari, cuando dice que Gili sea una reducción del nombre germánico Herminigild.

Otras formas derivadas del apellido serían los apellidos compuestos, muy numerosos por tratarse de un apellido antiguo y noble, las mas importantes son: Gil de Aponte, Gil de Atienza, Gil de Bernabé, Gil de Borja, Gil Cano, Gil de la Cuesta, Gil de Gibaja, Gil Negrete, Gil de Palacio, Gil de la Redonda, Gil de Vivero, Gil de Zúñiga; todos estos apellidos compuestos de Gil son verdaderos linajes, tienen escudos de armas propios y una historia bien diferente.

Linaje e Historia
Este apellido proviene de una gran antigüedad, siendo un linaje nobilísimo, ya que parte de aquellos tiempos en que, el valeroso don Pelayo, se refugió en las ásperas montañas del Norte para reorganizar las fuerzas con que contaba y partir de allí a la reconquista de España ocupada por los árabes invasores; ya en la famosa cueva de Covadonga, el invicto Pelayo recontó los nobles que le habían seguido, y entre los esforzados guerreros que se agruparon a su lado, distinguió a varios llamados Gil, y así, ya en aquellas lejanas fechas, dieron enormes pruebas de valor y heroísmo Miguel Gil y dos hijos suyos, con el tiempo, fundaron su casa solar en el valle de Mena, cerca de la villa de Espinosa de los Monteros, es seguro que, partiendo de los caballeros godos que acompañaron a don Pelayo y de quienes se desconocen sus nombres, no así su apellido, el progenitor del linaje Gil, propiamente dicho, fue el noble que antes hemos sitado, don Miguel Gil, quien se prolongó a través de sus hijos, y estos por medio de los suyos para ir propagando el linaje al que pertenecían.

Ya con la península dotada de monarquías con reyes cristianos, y aun continuando la dura lucha con los moros, encontramos a Alonso Gil, que fue Alférez en los Ejércitos de rey don Ramiro, al cual prestó relevantes servicios, posteriormente, uno de sus descendientes acompañó al rey Fernando el Santo, en la conquista de Baeza, en el año 1227; más tarde, Juan Gil sirvió en las guerras contra los sarracenos del reino de Murcia.

En el año 1248, en la conquista de Sevilla por el antes citado rey don Fernándo el Santo, resultaron famosos por su bravura en el combate, cinco miembros de la familia Gil, que se llamaron: Juan Gil, Martín Gil, Rui Gil, Blasco Gil y Manrique Gil.

Finalmente, decir que hubo otros ilustres solares de este apellido en las montañas de Burgos, en la Merindad de Trasmiera y en el Valle de Tuesga, en el lugar de Ogorrio, difundièndose paulatinamente por ambas Castillas, Galicia y Aragón.

Etimología
Apellido muy frecuente y repartido por toda España, procede del antiguo nombre de bautismo Gil, que fue el de un santo y ermitaño provenzal del siglo VII. Fue un nombre de pila muy popular en España durante la Edad Media, pero inusitado actualmente. Ya en la Edad Media, y durante la época moderna, ha sido considerado nombre propio de pastores y rústicos.

La etimología del nombre Gil, resulta dudosa y ha sido objeto de polémica entre estudiosos. Puede tratarse, como opinan algunos, de una disimilación de Gid, forma procedente del nombre grecolatino Egidio, del bajo latín Aegidius o, según creen otros, de un derivado en -Idius del nombre latino Eggius.

Origen e historia
El Apellido Gil derivado del nombre propio Gil, denota la calidad de hijo o descendiente de Gil, por esta razón muchas son las familias que ostentan este apellido; llevándolo familias y linajes de muy distinta procedencia y origen, alguna de las cuales debió ser tan importante y extensa que pasaron sus ramas a distintas regiones, subdividiéndose en numerosas líneas que fueron fundando nuevas casas. Muy extendido por España, los primeros solares aparecen en las montañas de Santander. Pasó a Aragón y acompañó al Rey Jaime I en las conquistas de Mallorca y Valencia. Sus caballeros estuvieron presentes en la conquista de Andalucía, quedando herederos en Granada y Córdoba.

Por los documentos del genealogista Salazar de Mendoza, extraídos de su obra "Dignidades de Castilla", sabemos los datos que precisamos para hablar del linaje Gil. Pero también Rades de Andrade, se refiere a este noble linaje en su "Crónica de las Tres Ordenes de Santiago, Calatrava y Alcántara", al igual que Bernardo de Fonseca Pinto, en "Armas de Nobles" y por si esto fuera poco existen documentos en la Academia de la Historia, que pueden ser consultados, en donde asimismo consta el apellido Gil como de gran nobleza y antigüedad. Pero acaso, el que más detalles consigne de este linaje, sea Mosén Jaime Febrer en sus célebres "Trovas".

Entre las varias tradiciones y leyendas en que se apoyan algunos genealogistas para explicar el origen del apellido Gil, figura la que opina que, este apellido proviene de una gran antigüedad, y de un linaje nobilísimo, siendo los Gil españoles oriundos de Alemania y de estirpe real, y que su traslado a España se debe a que un individuo de esa familia, llamado Miguel Gil, vino con sus dos hijos desde Francia, a pelear contra los moros al lado de don Pelayo. Así: en la famosa cueva de Covadonga, el invicto Pelayo recontó los nobles que le habían seguido, tan dispuestos como él a no cejar en el empeño de expulsar del suelo patrio a los intrusos y, entre los esforzados guerreros que se agruparon a su lado, distinguió a varios llamados Gil. Allí estaban junto a otros tan esforzados como ellos y fueron todos los que, de común acuerdo, decidieron que Pelayo fuera su caudillo y rey. Y así, ya en aquellos lejanas fechas, dieron enormes pruebas de valor y heroísmo Miguel Gil y dos hijos suyos. Permaneciendo con este caudillo algún tiempo y pasando más tarde a la montaña de Santander, en la que él y sus hijos sentaron su residencia en el lugar de Pomar, del valle de Guriezo, cerca de Laredo y de Castro Urdiales, dejando allí sucesores, y  luego se asentaron en Castilla, en la provincia de Burgos, fundaron su casa solar en el valle de Mena, cerca de la villa de Espinosa de los Monteros. Con el tiempo se extendieron por Aragón y Valencia difundiendo su apellido por esas regiones. Es seguro que, partiendo de los caballeros godos que acompañaron a don Pelayo y de quienes se desconocen sus nombres, no así su apellido, el progenitor del linaje Gil, propiamente dicho, fue el noble que antes hemos citado, don Miguel Gil, quien se prolongó a través de sus hijos, y estos por medio de los suyos para ir propagando el linaje al que pertenecían. Sin embargo, en todo caso, este solo sería el origen de uno de los muchos linajes Gil.

Otra leyenda, acogida igualmente por diversos tratadistas, dice que los Gil de Castilla proceden de un caballero llamado Alonso Gil, que era Alférez en los ejércitos del Rey D. Ramiro de León; (pero sin indicar cual fue ese Ramiro, de los tres que en León reinaron), al cual prestó relevantes servicios. Posteriormente, uno de sus descendientes acompañó al rey Fernando "el Santo", en la conquista de Baeza, en el año 1.227.   

Y también otros autores  manifiestan que los Gil descienden, por línea  bastarda, del rey D. Alonso de León, y refieren una breve genealogía, que queda cortada en tiempos  muy remotos y que nada prueba.

Ninguna de esas tres pretéritas ascendencias que al apellido Gil se atribuyen, merece ser tenida en  consideración, y menos para sacar la caprichosa consecuencia de que todos los Gil españoles descienden de un mismo solar y  tronco, esos orígenes tan fabulosos  de los linajes sólo sirven para oscurecer y embrollar su formación o arranque, y más en casos de apellidos, como el de Gil, que llevaron familias de muy distinta procedencia.       
      
En el año 1.248, en la conquista de Sevilla por el antes citado rey don Fernando "el Santo", resultaron famosos por su bravura en el combate, cinco miembros de la familia Gil, que se llamaron, a saber: Juan Gil, Martín Gil, Rui Gil, Blasco Gil y Manrique Gil. Tales hazañas protagonizaron y con tantísimo valor se enfrentaron a los moros, que el Rey Santo, llegó en su reconocimiento y gratitud por los servicios que le habían prestado tan valerosos caballeros a que, en su lecho de muerte, recomendó a su hijo y sucesor don Alfonso "el Sabio", que remunerase con mano generosa a los cinco caballeros del linaje Gil, por sus altos merecimientos. Lo que hizo don Alfonso, colmando de dignidades a los cinco, otorgándoles ricas heredades en Sevilla y sus alrededores, como así consta en el repartimiento que se halla consignado en la segunda parte de la Historia de Sevilla, escrita por el licenciado don Pablo de Espinosa.

De la misma época fue don Gonzalo Gil, quien siguió las huellas de sus  esclarecidos parientes, emulándolos en sus hazañas, hasta el punto que el rey don Alfonso lo premió, nombrándole Adelantado Mayor del reino de León, y es que fueron tantos los miembros del linaje Gil que, en tiempos del rey Alfonso florecieron y tantas sus hazañas y merecimientos que basta con consignar el dato de que en los últimos tiempos del Rey antes mencionado, se contaban trece caballeros llamados Gil en la Orden Militar de Santiago, siendo Comendador de la misma otro de tan ilustre linaje, don Rui Gil.

Con posterioridad a este reinado, el rey don Pedro I de Castilla, (llamado por unos, "el Cruel" y por otros, "el Justiciero") nombró Adelantado Mayor del Reino de Murcia a don Martín Gil, como prueba del afecto y agradecimiento que el citado caballero le mostró siempre con su lealtad aun en los más difíciles trances por los que el expresado monarca tuvo que pasar a causa de la guerra fratricida que le hacía su hermanastro, el bastardo de Trastamara, más tarde rey por el asesinato de don Pedro, con el nombre de Enrique II y que alcanzó la Corona gracias a las tropas mercenarias que el rey de Francia puso a su disposición.

Nombra mosén Jaime Febrer en sus crónicas a: Un caballero Juan Gil, que vino desde Reus a la conquista de Murcia. Sirvió al rey Don Alonso "el Prudente", en las guerras contra los sarracenos con un escuadrón de hombres de armas, pagados a su costa, tuvo el premio debido en Orihuela.

También nombra a otro caballero, Juan Gil Tarín, que siendo todavía muy joven, le nombró el Rey aragonés Don Jaime I "el conquistador", para que fuera Auditor del Ejercito, y guardase justicia, conforme a la ley, a todos los soldados.  

Figura célebre del linaje Gil fue Gaspar Gil Polo (1516-1572) poeta español, del que se tienen muy pocas noticias de su vida. Parte de la fama la debe a que Cervantes (en la "Galatea"), y Juan Timoneda (en "Sarao de amor"), lo citan como poeta. Compuso la novela pastoril "Diana enamorada".     

Diversas y antiguas casas solares Gil
Alguna de  las antiguas familias Gil, debió de ser tan importante y extensa, que pasaron  sus ramas a distintas regiones, subdividiéndose en numerosas líneas que fueron  nuevas casas en el transcurso de los tiempos, pero entre las cuales se perdió noticia de nexo y parentesco que de muy antiguo traían, advirtiéndose, sin  embargo, su relación de origen, por la semejanza de sus escudos de armas. En cambio, usaron otras familias Gil escudos tan distintos, que este detalle de las armas, a  más de otros, acusa en ellas diferencias absolutas.

Una de las mas antiguas casas de Gil, en la Montaña de Santander, radicó en el lugar de Pomar, del Valle de Guriezo, cerca de Laredo y de Castro-Urdiales. Afirman algunos autores (como se ha consignado en los  comienzos de esta información) que esa casa la fundó en tiempos muy antiguos el  caballero llamado Miguel Gil que vino de Francia con dos  hijos suyos a luchar contra los moros, y que sus descendientes pasaron al País Vasco, ambas Castillas, Aragón y otras  regiones; pero solo puede afirmarse la existencia de esa casa, no el origen que  la atribuyen.

Otras casas  en Cantabria, hubo en el Valle de Ruesga, y de una de ellas, sita en el lugar de Ogarrio, pertenecientes a dicho Ayuntamiento, procedió la familia Gil, que, por entronque con la de Negrete, del mismo lugar, usó el apellido compuesto "Gil Negrete". (Al casar el Maestre de Campo, Francisco Gil, nacido en Ogarrio con María  Negrete.  Su hijo, el Maestre de Campo, Francisco Gil Negrete, nació en Ogarrio el 28 de septiembre de 1584. Fue nombrado Caballero de Santiago en 1650).

Antes de ese entronque, dice Maria del Carmen González Echegaray en su  "Diccionario de Apellidos y Escudos de Cantabria", y como lo narra en  "Bienandanzas e Fortunas" Lope García de Salazar. que el  linaje Gil estuvo asentado en la parte oriental de Cantabria, luchando contra los "Negrete" durante mas de un siglo desde el medievo, dando  lugar a banderías en toda la región, ya que hasta en el Valle de Carriedo se han  encontrado documentos que se refieren a las peleas entre uno y otro  bando. Al respecto el expediente del caballero Francisco Gil Negrete, señala:  "Que las familias de Gil y Negrete son dos bandos, no por enemistad, sino por  apellidarse unos del bando de los Giles y otro de los Negretes que este valle ( de Ruesga) se compone de seis lugares, que tres son del bando de los Giles, los  quales son el lugar de Ogarrio, Valle y Vazuelo, que aunque son dos nombres es  un solo lugar, y los otros tres del bando de Negretes, Matienzo, Arredondo y  Riva; de todos estos lugares que se compone éste valle, es señor el Condestable  de Castilla, el qual por composición y medios entre estas familias muchos años  ha uso de nombrar alcalde ordinario un año de los de una familia ( Giles ) y  otro de los de la otra ( Negretes )".
   
Otras familias cántabras de Gil  moraron en la Merindad de Trasmiera; en el lugar de Gibaja, del Ayuntamiento de Ramales, y en la villa de Colindres, ambas del partido judicial de Laredo. Una de las líneas de la  familia Gil de esta última villa radicó en el barrio  de la Redonda, y por eso se apellidó "Gil de la Redonda".

En Vizcaya  radicaron en el barrio de Molinar de la población de Carranza (relacionados con  los Gil cantabros), y en las Encartaciones (estos relacionados con los de  Burgos).

En Castilla,  moraron en el Valle de Mena, (en Burgos). Y También en León.

En Aragón  encontramos familias de este apellido en:  Urriés,  Sos del Rey Católico, Asín de Broto, Aragües del Puerto, Jaca, La Almunia de Doña Godina y También en Peñarroya.

En Cataluña, con casa troncal en la ciudad  de Gerona, los encontramos radicados en Barcelona y Tarragona. Algunos autores  afirman que el linaje Gil catalán, tiene origen judío.

Una  línea del linaje Gil se estableció en Extremadura, particularmente en Cáceres,  dando origen a la prolongación de este apellido no sólo por la región extremeña, sino por las provincias limítrofes.

Líneas de Gil, de  las casas que quedan citadas, pasaron a América.

En Portugal también se  encuentra difundido el apellido Gil, logrando alguna de sus familias cierta  notoriedad.

En Uruguay hay una distinguida  familia del apellido Gil, que procede del linaje  inglés "Hill", que se convirtió en Gil, españolizándolo. Entroncó  con los Azarola de la misma  nación.




Los de Santander traen: en campo de plata, una encina de sinople, frutada de oro y surmontada de un lucero del mismo metal.





Los del Valle de Mena (Burgos) y los de las Encartaciones de Vizcaya traen: en campo de gules, un castillo de oro sobre ondas de agua de azur y plata.



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