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Armas apellido López: Originario de Niñodaguía (Galicia), pasado a Buenos Aires (Argentina) y radicado en Madrid y Ávila en campo de gules, trece tozantes, de oro; estas armas son para la mayoría de tratadistas, heraldistas y genealogistas las más puras y antiguas del linaje que nos ocupa.
Apellido patronímico, derivado del nombre propio de Lope, por lo que no tienen relación genealógica alguna entre sí los distintos linajes que lo ostentan; su solar más antiguo es el de Galicia, que pasó a la conquista de Andalucía.

Sobre su origen, son bastantes las versiones existentes, algunas francamente fantasiosas y a las que resulta difícil conceder verosimilitud, si nos atenemos al libro "Becerro de Castilla" que fue escrito por mandato del rey D. Alfonso XI y de su hijo D. Pedro I, aquel a quienes algunos llamaron el Cruel y otros, acaso con mayor rigor histórico el Justiciero, para inscribir en él a los linajes nobles de Castilla, se indica que en tiempos de la dominación romana, llegó a la Península Ibérica una familia llamada de los Lupos, de origen patricio; de dicha familia procedió la reina Lupa, o Loba, residente en Galicia, en cuya región se originó la rama más antigua que después pasó a Andalucía.

Lo cierto y verdad es que este apellido, de origen gallego, si damos crédito a la anterior versión, se extendió rápidamente por la Península y ya se encuentran muchos caballeros ostentando el mismo durante la Edad Media.

En la batalla de las Navas de Tolosa, en el año 1212, fueron muchos los caballeros de este apellido que tomaron parte en la misma a las ordenes del rey Alfonso VIII de Castilla, hecho del que todos fueron colmados de mercedes y algunos agregaron a las armas de su escudo la cruz de San Andrés, en recuerdo de dicha efeméride.

En la conquista de Sevilla (1248), imposible sería enumerar los caballeros López que mas se distinguieron durante la Edad Media; algunos de los que se hallaron en dicha conquista con el Rey D. Fernando III "el Santo", fueron Pedro López y García López, entre otros; Simón López fue heredado en 1253 por el Rey D. Alfonso X "el Sabio", con unas casas de la población de San Bartolomé, con seis yugadas de tierra, en el término de Alcalá de Guadaira y con seis aranzadas, en tierra de Tagareta, con lo que dio origen a una familia López andaluza.

Los caballeros López se hallaron también en la batalla del Salado y estuvieron presentes en la conquista de Lorca, Córdoba, Antequera y otras ciudades; tanto guerrear en tierras andaluzas y su larga estancia en las mismas, fueron la causa de que este apellido se extendiera por aquella región de la Península.

Mossén Jaime Febrer, cita en sus Trovas: Con la venida de Diego López, con gente de Consuegra, se alegró mucho el Rey D. Jaime I, y se apesadumbraron los moros, pues tenían noticia de su valor, fuerzas y experiencia militar; fue hombre de gran pericia en la guerra; y peleaba con embarazo y destreza, así a pie como a caballo, usando de la prudencia y entendimiento, de que estaba dotado; quedó heredado en la villa de Chelva; era su divisa una banda negra, y dos lobos del mismo color, cobre campo de oro; de esta casa de Chelva, proceden la mayor parte de los López de Valencia, Castellón y Alicante. Escolano dice que en Murviedro (Sagunto), hubo un caballero llamado Domingo López, tenido como hijodalgo y poblador de dicha ciudad.

También en el Reino de Valencia, radicó una casa López en la ciudad de Valencia, y de ella fue fundador Pedro Juan López de Forcal u Horcajo, natural de Valencia, tronco de una dilatada descendencia; de ella procedió Vicente López Portaña, natural de Valencia y Caballero de la Orden de Carlos III desde el 31 de agosto de 1829.

Con respecto a los López de Aragón, Pedro de López y Quinto de Terrero, juró al Príncipe de España como caballero infanzón, en el año 1646; pero también en las familias de este apellido se desencadenaron luchas intestinas y así Pedro López y Guillen López, lucharon contra Iñigo y Sancho López, sus próximos parientes; en la villa de Tramacastilla (Teruel), Juan López de la Casa, hijodalgo en 1582, ferviente católico, se enfrentó a los elementos luteranos hasta conseguir expulsarlos de la citada villa.

El apellido López se encuentra probado, en su nobleza, numerosas veces, tanto en España como en América, a través de las informaciones que realizaron para ingresar en las Ordenes Militares donde queda constancia de su limpieza de sangre; en el año 1559, fue creado Marqués del Carpió D. Diego López de Haro y Sotomayor con Grandeza de España (título que ostenta en la actualidad Dña. María del Rosario Fitz-James Stuart y Silva); en 1662, Diego López de Zúñiga y Velasco fue creado Marqués de Baides (título que ostenta en la actualidad Dña. María Dolores de Valeriano y Márquez); en 1688 D. Antonio López de Tejada y Gallegos fue creado Marqués de Gallegos de Huebra (dicho título lo ostenta en la actualidad D. Ángel María Coronado y Gutiérrez); D. Domingo López del Pozo, vecino del Perú, Marqués de Mozobamba del Pozo en 1735 (título que ostenta en la actualidad D. José Fernando Gutiérrez de Calderón y Scapardini-Andreu); en 1737, D. Manuel López Pintado, Marqués de Torreblanca (título que ostenta en la actualidad Dña. Olga Vellutí y de Murga); en 1764, D. Lorenzo López de Porras, Marqués de Villalópez (título que ostenta en la actualidad D. Ricardo Benedi y Royo); en 1790, D. José Antonio López de Oliver y Texedo de Teruel, Conde de Roche (título que ostenta en la actualidad Dña. María del Carmen Fuster Martínez); en 1790, D. Fermín López Isunza, Marqués de Valdegema (título que ostenta en la actualidad D. Antonio Marabini y Martínez de Lejarza); y en 1878, D. Antonio López y López, Marqués de Comillas, con Grandeza de España (título que ostenta en la actualidad D. Alfonso Güell y Martos).

En lo que se refiere a la difusión del apellido López en América, hay que citar al caballero Jerónimo López, al que se considera como el tronco de muchos de los López de México y que fue premiado por el Emperador Carlos V con la Encomienda de Tacuba, nombrándole Primer Regidor y después Secretario de la Gobernación otorgándole un escudo así organizado: cuartelado por una cruz llana de dos esmaltes, la mitad superior de gules y la mitad inferior de oro. ., de azur, con la estrella del Norte, de plata, 2º., de gules y Jerónimo López, a caballo, armado de todas sus armas, con la espada desnuda en la mano y dos jefes indios muertos en tierra, 3º., de plata, con un león rampante de gules, coronado, y 4º. de azur, con un castillo de oro sobre ondas de agua azur y plata; este caballero contrajo matrimonio con Dña. Ana Carrillo de Peralta, de la casa de los Marqueses de Falces, fundando tres mayorazgos en la capital mexicana con los apellidos unidos de López y Peralta, y su descendencia ostentó el título de Condes de San Bartolomé de Xala.

Pero el apellido López no sólo tuvo caballeros que pelearon en batallas contra los mahometanos, o que se enfrentaron a los nativos del Nuevo Mundo, hubo muchos López que ingresaron en el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en México: acaso por la abundancia del apellido López y teniendo en cuenta que no todos fueron guerreros o inquisidores, ocurrió que durante los siglos XVI, XVII y XVIII se hicieron muchísimos expedientes de sangre a personas que ostentaban este apellido, y tal cosa sucedió de igual forma en territorio mexicano.

Caballeros de este apellido probaron en repetidas ocasiones su nobleza, en diferentes épocas, en las Órdenes Militares y en las Reales Cnancillerías de Valladolid y Granada.


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