Mi infancia - Viaje en el tiempo

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Mi infancia

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Mi infancia, como la de todos los niños en Madrid por aquellos años transcurrió en la calle, verdadera escuela de la vida y solar de nuestros juegos, hoy sería impensable por ejemplo montar un partido de fútbol en ella, con dos porterías improvisadas entre dos piedras o montoncillos de abrigos o jerséis, los coches apenas pasaban y de los carros había tiempo para retirarse.


Mi infancia se desarrolló en el Paseo de las Delicias en el distrito de la Arganzuela, allí tenía mi barrio, mi colegio, mis amigos, algunos de los cuales vivían en casas de vecindad o Corralas y de vez en cuando y sobre todo en las fiestas de La Paloma y San Isidro iba a sus casas porque me encantaba su forma de vida vecinal y muy castiza.

El recuerdo de mi Confirmación y de mi Comunión conjuntamente con mi hermana Tere fué en la Iglesia de la Beata María Ana de Jesús que era la iglesia que nos llevaba el colegio Castilla para estudiar los catecismos y tomar parte en los coros que hacíamos los niños de la zona; la otra iglesia de mi niñez fue la de las Angustias, allí íbamos los domingos a misa, por cierto y como anécdota, un día me mareé con el olor a incienso y eso fue el determinante para poner disculpas para no volver; en esta iglesia íbamos a la sacristía dónde nos impartian el catecismo y nos daban una moneda que luego la canjeábamos en Reyes por juguetes; también quedabamos los amigos del barrio cuando nos enterábamos de que había un bautizo para corearle al padrino eso de eche usted padrino, no se lo gaste en vino y a pelearse por las perras gordas y chicas que nos echaba el padrino al suelo de la iglesia; era habitual que el padrino de un bautizo tuviera el detalle de lanzar al aire un pelón de reales y pesetas, que provocaba la algarabía de los niños alli preparados para tal evento.


Alrededor de mi barrio habían empresas como Philips, Stándar Eléctrica, Colchones Numancia que luego se llamó Flex y que de esta última vivian en las casas que eran propiedad de la empresa para sus empleados, alli vivían compañeros y amigos de mi colegio; también estaba muy cerca de mi casa la empresa cervecera El Águila y de la que todos los días veíamos como salían los carros tirados por caballos percherones que iban a repartir los barriles de cerveza por todo Madrid.


Otras cosas que recuerdo son las aguadoras que vendían agua en botijos como lo siguen haciendo actualmente en Marruecos, se veian también afiladores de cuchillos y tijeras que tocaban la pito del afilador o chiflo que era una pequeña flauta de Pan hecha de cañas y luego de plástico con su breve melodía haciendo sonar las notas de su escala tonal, de graves a agudas y viceversa como una escalerilla musical para que supiésemos que estaban por el barrio y que además nos arreglaban los paraguas rotos y otros instrumentos de corte, y como no, los mieleros y queseros que vendían miel de la Alcarria, iban cantando eso de ¡Queso y miel de la Alcarria! ¡A la rica miel!, esos eran los gritos de guerra de estos vendedores ambulantes cuando llegaban a la puerta de casa, entonces no había telefonillo en las casas y entraba cualquiera, y, cuando mi madre les abría la puerta, ahí aparecía el mielero: con las cacharras de miel en la mano, guardapolvos que un día fue blanco, alpargatas, boina o gorra, y unas grandes alforjas al hombro donde guardaba la romana, las cucharas, y los quesos.
También veiamos muchos chatarreros y traperos que iban por las casas de los barrios recogiendo la basura para luego vender los que podían aprovechar, los basureros y los colchoneros que después de lavar la tela del colchón, ahuecaban la lana en la misma acera de la calle golpeándola con varas de madera terminadas en curva para quitar las nudos que se hacían con el uso diario, luego volvian a recoser los colchones y como nuevos para otro año.


Aqui os dejo una serie de fotografias de mis amigos de la infancia, que buenos recuerdos me quedan de esa época de mi infancia.


Y aqui os dejo otra serie de fotografias de mis amigos y yo mismo en un viaje a Gandia y a Cullera, etc... que hicimos juntos en mi coche Seat 800D recién sacado mi carnet de conducir a la vuelta de mi trabajo por las tierras Valencianas durante siete meses.



Por todo esto que os relato, no os extrañe que ahora los niños sean diferentes.... Si tú eres de los de antes... enhorabuena y comunica esto a todos los que tuvimos la suerte de crecer como niños.

Ojú soy más antiguo que Tutankamon...

Y aquí estoy de momento disfrutando mi jubilación con más ilusión que un niño chico... y es que los años vividos no los cambio por nada.

Aunque tal vez sólo sienta nostalgia


Por último, no os olvideis que el Madrid de mi infancia era el de las castañeras en sus puestos invernales de las esquinas, los tenderetes de refrescos que ofrecían agua de cebada, polos de hielo con sabores, horchata y granizados de limón, el caso es que con su desaparición, también lo hicieron algunos productos típicos de Madrid, como eran el agua azucarillos y aguardiente, era un combinado típico de las verbenas y fiestas de Madrid, la gente lo llevaba en botijos, para que se mantuviera más tiempo fresquito, e incluso había personas que vendían esta bebida por tragos de botijo, para llevarlo preparado, se mezclaba en el botijo el agua fría y un chorro de aguardiente, y se disolvian los azucarillos.

Como nota curiosa, sabed también que en mis tiempos de esa infancia de posguerra, el alumbrado de los escaparates estaba prohibido, lo mismo que el trabajo de motores eléctricos de 20:00 de la noche a 8:00 de la mañana, debiéndose reducir el consumo de bares y restaurantes al 25% y el de las casas a la mitad; según el diario Arriba era debido a la pertinaz sequía que sufría el país por esas fechas, mientras que las fuentes oficiales lo achacaban a las consecuencias de la guerra mundial. etc...

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