Oficios olvidados - Viaje en el tiempo

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Oficios olvidados

Años 50_60_etc
Las costumbres van cambiando y cada día la nueva tecnología inunda nuestro vida actual relegando al olvido profesiones y oficios que antaño fueron esenciales, algunos, solamente han cambiado de nombre, como fueron los antiguos bañeros, que ahora todos  les conocemos como socorristas , otros, perdieron su puesto sustituídos por una máquina, sesde aqui, quiero que recordeis algunos de esos oficios perdidos o en desuso para mantener en el recuerdo los que alguna vez fueron imprescindibles.

Oficios como el Sereno de chuzo golpeador y manojo de llaves, el Afilador chiflando el caramillo mientras gira la piedra de amolar, el Pregonero de turuta de cobre, el Recadista que, en burro o en autobús, se desplazaba de los pueblos a la capital para realizar sus encargos, el Colchonero, al hombro su curva vara de atizar lana, el Resinero de afilada azuela… han desaparecido para siempre, con ellos se ha esfumado también una parte de nuestra cultura y una herencia ya imposible de transmitir, todos sentimos la pérdida de estos y otros oficios que han formado parte de nuestras vidas, de nuestro paisaje y de nuestro recuerdo, pero

¿sentimos la pérdida de todos o solo de algunos?

existe un oficio al que, nuestro modo de vida, nuestra elección de cómo gobernarnos ¿ha sido condenado a la desaparición?


Estos son algunos de los oficios de la Administración Pública que pude conocer en mi infancia
Pero el objeto de este tema no es recordar a los personajes del momento presente, sino que es evocar a todos aquellos que se han dedicado a unas profesiones o forma de ganarse la vida que ya han desaparecido de nuestras calles o su existencia es algo testimonial, y también se dedicaron a algunas actividades lúdicas que son historia, a continuación, enumero algunos de estos oficios y negocios ya olvidados

Aceñero trabajaba en la aceña, molino harinero de agua situado dentro del cauce de un río.

Acomodador provisto de su indispensable linterna, buscaba el asiento a los espectadores que llegaban al cine en plena función, se consideraba que había que darles propina.

Afilador o Amolador y paragüero, el afilador paragüero fué una figura muy familiar en la década de los 50, solían venir por las calles para anunciar su llegada, tocaban lo que llamábamos una chiflo y gritaban eso de Afilador paragüero, arreglaban paragüas, tarteras, sartenes, cazos... afilaban cuchillos, tijeras, en aquella época no se tiraban los utensilios domésticos, se arreglaban y duraban mucho más tiempo.

También se dedicaban a afilar cuchillos, tijeras y otros instrumentos de corte, alguna mañana se oía el viejo y singular sonido de la pequeña flauta o chiflo que anunciaba su presencia, convocando a amas de casa, carniceros y pescaderos, con la rueda de afilar o amolar montada sobre la bicicleta o la motocicleta y que ponía en movimiento al pisar la palanca mediante una polea, también afilaban y hacían navajas y cuchillos, el afilador, también llamado amolador ofrecía sus servicios de afilar cuchillos, tijeras y otros instrumentos de corte, antiguamente, incluso eran reparadores de paraguas.

Aguador en la época veraniega había en puntos concurridos como la Plaza Mayor o en la entrada de los lugares de espectáculos como el fútbol o los toros personas ofreciendo agua fresca para calmar la sed, el agua era del grifo, por supuesto.

Ajorrador transportista de madera que llevaba hasta los pueblos los troncos cortados en el monte.

Aladrero construía carros, carretas, arados y áperos para la labranza.

Alambiquero trabajaba en el alambique, donde se elaboraban bebidas alcohólicas.

Albardero o Bastero fabricaba o vendía albardas y/o monturas de bastos que eran las piezas principales del aparejo de las caballerías de carga, llevaban dos a modo de almohadas, normalmente rellenas de paja y unidas por la parte que cae sobre el lomo del animal.

Albarquero o Abarquero era el encargado de construir las albarcas, un tipo de calzado rústico elaborado principalmente en cuero crudo  que cubre solamente la planta de los pies y se asegura con cuerdas o correas sobre el empeine y el tobillo, también los hacen en madera con escarpines .

Alfarero o Barrero fabricaba vasijas de barro o arcilla.

Alfombrero confeccionaba tejidos de lana, algodón, etc, para cubrir el suelo de las habitaciones.

Algodonero elaboraba el algodón.

Alimañero se encargaba de eliminar sobre todo en los montes las alimañas y los lobos.

Alpargatero utilizaba siempre las manos y un banco de madera para trabajar las alpargatas, y unas tijeras, lezna y aguja para coser las suelas urdidas de yute seleccionado y luego los cortes de loneta, el empeine y las cintas también las hacían con suelo de goma.

Ama de cría o Nodriza criaba o amamantaba a niños que no eran suyos, habitualmente de familias adineradas.

Arriero transportaba madera u otros materiales como áperos ayudado por bestias de cargas.

Ascensoristas ya pocos sitios tienen una persona que te suba a la planta donde vas, quedan todavia en culturas como la japonesa.

Aserrador cortaba árboles y aserraba la madera con la sierra.

Barbero o Peluquero arreglaba la barba y cortaba el pelo, durante siglos realizaron también funciones propias de los cirujanos, como sangrados o extracción de muelas.

Batanero encargado del batán, un artilugio que gracias a la fuerza del agua movía unos grandes mazos de madera que golpeaban los paños para compactarlos.

Bolillera tejedora de encajes con una técnica de encaje textil que consiste en entretejer hilos que inicialmente están enrollados en bobinas, llamadas bolillos, para manejarlos mejor, a medida que progresa el trabajo, el tejido se sujeta mediante alfileres clavados en una almohadilla, que se llama mundillo el lugar de los alfileres normalmente viene determinado por un patrón de agujeritos en la almohadilla.

Bordadora hacía bordados, adornando un tejido con dibujos hechos con pasadas de aguja enhebrada sobre la tela puesta en un bastidor ,usaban materiales como tela de lino, semihilo, algodón, batista y otra serie de tejidos, los útiles necesarios son la almohadilla, un bastidor, que es lo que sirve de base para la realización de la tarea, unas tijeras, un dedal, un punzón, alfileres y agujas y para el marcado se necesita papel de dibujo, aparato para perforar el papel, petróleo y polvos azules de estampar, t ambién se puede bordar con máquina de coser.

Boticario o Farmacéutico preparaba o vendía medicamentos o hierbas medicinales.

Boyero cuidaba o custodiaba los bueyes.

Bracero o Peón  era un jornalero no especializado.

Barquillero fabricaba barquillos a base de una harina especial o los vendía y llevaba los barquillos en sus cestas con una ruleta para que los compradores pudieran probar suerte, los que queriamos un barquillo, hacíamos girar la ruleta y el que obtuviese el número menor de todos los compradores del momento era el encargado de pagar los barquillos de todos los compradores.

Basureros de madrugada pasaba un carro grande tirado por caballos, encima del carro había una especie de cubeta metálica que tenía varias tapas, los basureros tenían que entrar en los portales, coger los cubos de basura de los vecinos y vaciarlos en la cubeta, por la mañana la puerta de la casa quedaba muy aromatizada, aunque con el olor de los cagajones que iban soltando los caballos por la calle apenas se notaba.

Botero confeccionaba, vendia y arreglaba botas o pellejos para vino, aceite u otros liquidos, era una tradición perdida el beber en bota, algo habitual hace tiempo cuando se iba a pasar un día de campo o se iba al fútbol, también elaboraba odres de vino o pellejos para el transporte y almacenamiento de vino.

Botijero en la época primaveral, aparecía el botijero por las calles de Madrid, no solo se llevaba botijos, sino que transportaban toda clase de utensilios todos de barro, al reclamo de el botijeroooooo, aparecían con su burro, animal que también esta en fase de desaparición, afortunadamente hay granjas que están preocupándose por la cría de este animal para que no desaparezca del todo, al burro lo llevaban engalanado con esmero, sus borlas colgando por su frente, algunos hasta con sombrero, sobre una manta que le cubría el lomo, llevaba acoplado un armazón hecho con listones o varas entrelazadas formando una especie de cesta, dos eran las que llevaban, una a cada lado e iban rellenas con paja u otro material análogo, con el fin de que los cacharros de barro, no se golpearan entre si, también era corriente que llevaran algunos cacharros colgando por el exterior de las cestas, la mercancía era muy variada, desde el típico botijo, tanto el blanco como el colorado el ancho o más estrecho, fuentes para asados tanto redondas como ovaladas o rectangulares, además de, diversos cacharros útiles para las cocinas, platos, cucharones, alguna orza pequeña para las aceitunas, candelabros para las velas, en fin toda clase de cacharros de barro, y si alguna vez no traían lo que necesitabas se lo encargabas, pero lo que no faltaban nunca eran los botijos, su vestimenta solia ser, pantalón de pana, zapatillas de esparto y como no el sombrero cordobés, solian ir cantando ¡botijos que hacen el agua fresquita! ¡El botijero!.

Cabrero cuidaba o custodiaba las cabras, ovejas, bueyes, etc...

Calafatero se dedicaba a calafatear las barcas, sellando las junturas de las maderas con estopa y brea para que no entrara agua.

Calderero fabricaban artículos metálicos, normalmente hojalata o cobre, para uso doméstico.

Calero producía cal o la aplicaba para pintar interiores y fachadas de las casas, con la cal se blanquean casas pero también se esconden materiales pobres y se purifican hogares.

Campanero existían en la mayoría de iglesias y eran los encargados de tocar, repicar y voltear las campanas de la iglesia, también era el encargado de revisar el mantenimiento de las campanas, revisando las ataduras de los badajos, la tensión de los distintos cables y cuerdas, así como la supervisión del reloj de la iglesia, con la aparición de los sistemas mecanizados y automatizados para tocar las campanas, su profesión cayó en desuso, viéndose relegada a campanarios puntuales, tocaban al alba, al ángelus, a misas (los domingos con tres toques espaciados para cada una de ellas, el tercer toque anunciaba el inicio), al rosario de la tarde, a muerto, a fuego, a las horas de Vísperas, Nonas, Ánimas... y cada uno de ellos con un toque o repiqueteo distinto, hubo párrocos de los alrededores que los grabaron para reproducirlos en sus iglesias por megafonía, en muchos sitios los campaneros han sido sustituidos por sistemas eléctricos automáticos y programados.

Caminero obrero destinado a la construcción y reparación de los caminos y carreteras, se les llamaba peón caminero.

Cantero obrero que extraía piedras de las canteras o las labraba.

Carabinero eran soldados, en España, el cuerpo de carabineros era un cuerpo armado de vigilancia que posteriormente se integró en la Guardia Civil.

Carbonero las casas con inquilinos de cierto nivel económico disponían de calefacción central que funcionaba con carbón, periódicamente había que reponer el carbón gastado y esta función la hacían unas personas provistas de una tela o cuero dura que les cubría la cabeza y la espalda cargando los sacos desde el camión a la habitación contigua a la caldera, solian tener siempre la cara negra del tiznado.

Carbonero rural en todas las zonas rurales era común ver la figura del carbonero, oficio ahora en vías de extinción, cuyo trabajo consistía en cubrir totalmente enormes pilas de leña con musgo y ramas tiernas, se llamaba la carbonera, luego prendía la leña y dejaba que se quemara durante días, luego, subía hasta la cima de la pila y la pisaba, cuando la capa estaba estable y no temblaba, era señal de que todo estaba seco y endurecido, abría la pila y obtenía el apreciado combustible, su trabajo se dividía en dos tareas como la tala de la madera y su transporte hacia la zona de carboneo y el montaje de las pilas y el control del proceso de carbonización.

Cardador se encargaba de preparar la lana para tejerla después por medio de un artefacto para cardar lana de colchón de manera manual.

Carretero o Carrero fabricaba carros y carretas y transportaba materiales en las carretas que también arreglaba de las que luego tiraban las vacas o caballos en las faenas agrícolas, y también hacían los toneles para el vino (las barricas).

Carretillero en las estaciones ferroviarias de Madrid, principalmente las de Principe Pío y Atocha, circulaban por los andenes unas carretillas que iban cargadas con las sacas de correos para salir en los trenes, el conductor hacía sonar una bocina para que se apartasen los viajeros de su trayectoria, algo que resultaba incómodo porque llevaban bastante velocidad y se corría el riesgo de ser atropellado.

Casquero vendía vísceras y otras partes comestibles de las reses no consideradas carne.

Cedacero fabricaba cedazos, cribas, panderetas, tamices, etc., así como otras piezas de madera.

Cenachero era un vendedor ambulante de pescado.

Cerero o Velero fabricaba velas, cirios y exvotos de cera.

Cerillero hubo bares que por su gran tamaño tenían en la zona de publico una persona vendiendo por cuenta propia tabaco, puros, cerillas e incluso mecheros, la estancia en el establecimiento era como consecuencia del acuerdo a que había llegado con el dueño, la proliferación de las máquinas expendedoras de tabaco los hizo desaparecer.

Cerrajero fabricaba y reparaba llaves, cerrojos, bisagras y otras piezas metálicas.

Cestero fabricaba cestos o cestas a base de cañas.

Cigarrero elaboraba o vendía cigarros.

Cillero guardaba y repartía los granos y frutos de los diezmos en la cilla o despensa.

Cirujano Persona con estudios de medicina (a diferencia de los barberos), que practicaba la cirugía.

Cobrador de tranvía tuvo sus orígenes en los omnibuses, ante la necesidad de poder cobrar el viaje en los breves trayectos urbanos, el cobrador era el empleado más próximo a los usuarios, y de su buen hacer dependía la correcta marcha del mismo, además del cobro del viaje, el cobrador debía avisar al conductor de las paradas para ascender o descender al pasaje, facilitar acomodo a los viajeros, sobre todo mujeres y niños y mantener la disciplina en el interior del coche.

Colillero o miembro de la Orden del Bote por el recipiente dónde solían ir depositando sus hallazgos, recordamos esta profesión extraoficial, producto de la necesidad, los colilleros eran recolectores de colillas de cigarrillos y había de dos tipos los ambulantes y los fijos, los primeros son los que cogían las colillas en las calles y los segundos los que compraban las recogidas en los locales públicos, esencialmente cafés.

Colmenero extraía la miel de las colmenas para su venta.

Conservero producía conservas de productos frescos para su consumo una vez terminada la temporada.

Comadrona o Partera normalmente mujer que ayudaba en los partos.

Colchonero y Vareador era un hombre que recorría las casas, previo encargo, para elaborar o rehacer colchones de lana de oveja, aunque el proceso parece sencillo, llevaba su tiempo, tres o cuatro horas, dependiendo del tamaño del colchón, primero era necesario preparar la lana sacandola de dentro del colchón, para ello, la lana era levantada y golpeada con dos bastones de castaño o boj, produciendo un sonido muy característico, la lana apelmazada en el vientre de los colchones, dormida y apretada en el letargo del largo invierno, había que espabilarla, desentumecerla y esponjarla a base de varetazos, con el fin de hacer saltar la suciedad y que quedase bien blanda, luego se extendía en el suelo una tela, sobre la cual se extendía la lana hasta la mitad formando un prisma y mirando que quedase bien repartida por toda la superficie para que no quedasen bultos, entonces se procedía a cubrir la lana con la otra mitad de la tela y se empezaba a coser la estructura formando un saco con hilo y aguja bastante gruesos para que con el peso de una persona encima no se rompiera el colchón, una vez la estructura estaba acabada se atravesaba el colchón con una beta o cordón por diferentes puntos para evitar que la lana pudiera moverse o desplazase por el interior, para el acabado final, se procedía a coser las esquinas y a coser un cordón por todas las aristas del prisma, relleno de un poco de lana del interior, para mantener la forma de toda la estructura.

Confitero o Caramelero elaboraba dulces a base de azúcar.

Cordelero fabricaba o vendía cuerdas, cordeles y otros productos de cáñamo.

Costurera cosía y remendaba prendas de vestir.

Cubero fabricaba o vendía cubas y otros recipientes de madera para contener agua, vino, aceite u otros líquidos.

Cucharero fabricaba cucharas y otros utensilios.

Charlatán personas que por su habilidad de palabra vendían productos milagrosos y maravillosos alrededor de un montón de público que se iba congregando al verle y le escuchaba extasiado.

Chocolatero elaboraba y/o vendía chocolate.

Churrero si del botijero decíamos que era una imagen muy alegre, que podríamos decir del churrero, una figura peculiar que cuando no venía se la echaba de menos, era como el despertador, pasaba siempre a la misma hora, solían hacer dos rondas los días festivos, y una los días laborables, el motivo era porque los festivos se quedaban antes sin mercancía, solían ir voceando la mercancía, y, o estabas pendiente de su llegada, o desayunabas café migado con pan, llevaban bajo el brazo una cesta de mimbre y en algunas ocasiones una cesta en cada brazo, en la cual llevaban los churros a un lado y las porras a otro, raramente buñuelos y bajo el asa de la cesta, llevaban los juncos con los que se engarzaban los churros, las porras se solían atravesar con el junco.

Deshollinador o Fumista, persona que desde los tejados y desde los fogones de la cocina se encargaba de limpiar los tubos de las chimeneas desprendiendo el hollín incrustado en las paredes.

Encalador aplicaba cal para pintar interiores y fachadas de las casas.

Enterrador
el que daba sepultura a los cadáveres con alzada y pala, hoy siguen existiendo pero normalmente utilizan una excavadora.

Escribano de Villa y tierras persona que por oficio público estaba autorizada a dar fe de escrituras y actos, era una especie de notario.

Esenciero destilaba esencias de plantas aromáticas.

Espartero trabajaba el esparto y tejía aguaderas, seras, espuertas y esportillos, esteras, forros para recubrir el suelo y los laterales de carros y galeras, y multitud de otras cosas menores como asientos para sillas, moldes para quesos, soplillos, capachos, forros de botellas y garrafas y todo tipo de sogas, cordelillos y ataderos.

Esquilador que cortaban el pelo y la lana a los animales.

Estanquero vendía tabaco y otros productos estancados que sólo se podían vender en los Estancos.

Esterero fabricaba y/o vendía esteras (piezas de tejido grueso y áspero, como el esparto o la palma, que se utilizaba para cubrir parte del suelo de un lugar).

Farolero antes de llegar la electricidad, a la puesta de sol iba encendiendo los faroles de gas de plazas y calles valiéndose de un dispositivo que introducía por el hueco del farol, estos hombres encendían manualmente las farolas con ayuda de largos palos, el farolero era la persona encargada de encender los faroles de una población y mantenerlos en buen estado, a cada farolero se le adjudicaba un determinado número de faroles y calles en concreto a las que debía asistir, debían encenderlos a una determinada hora en las noches oscuras y en las de luna a la hora que se le señalara, debían acudir al amanecer por aceite y mechas para proveer a los faroles y mantenerlos limpios, para realizar su trabajo, los faroleros estaban provistos de un chuzo, un pito, una linterna, escalera, alcuza y paños, respondían del estado de los faroles que tenían asignados debiendo pagar los daños que les causaran.

Ferroviario trabajaba en la línea del ferrocarril o en los mismos trenes.

Fotógrafo callejero que solia estar en las plazas y jardines haciendo fotos a los transeuntes que se lo pedian.

Gabarrero era el que iba por leña al monte para luego venderla en la ciudad.

Guarda de ganado de ganado, de monte… vigilaba la propiedad privada o comunitaria, ya fueran los animales o los bosques.

Guarda de jardines tenían un uniforme que imponía respeto, con bandolera y sombrero, y si a eso le añadimos que muchos llevaban bigote, pues se completaba la imagen de rectitud, desde su caseta vigilaba el buen estado de los jardines y además era el látigo de las parejas de novios para que no se acaramelasen y si se daban un beso de hermanos porque de los otros ni pensarlo, enseguida aparecía llamando al orden.

Guarda urbano era el que dirigía la circulación en las intersecciones conflictivas sin semáforos, destacando de su vestimenta su guerrera blanca, el casco blanco de medio huevo y la funda de la porra que era también del mismo color, protegido por una sombrilla para mitigar el calor los días de verano, el silbato y sus señales de circulación con los brazos eran sus herramientas de trabajo.

Guarnicionero o Talabartero realizaba su labor trabajando el cuero y fabricando o arreglando guarniciones para caballería como monturas, albardas o cualquier tipo de aparejo, a partir de los años 60 combinada su trabajo con el de tapicero.

Hachero trabajaba con el hacha para cortar troncos y tablones.

Heladero en sus típicos puestos de helado que hacían su presencia todos los veranos, con sus relucientes recipientes llenos del rico producto helado con diferentes sabores para el disfrute de niños y mayores, mantenían su fresca temperatura con trozos de nieve que se vendían en barras.

Herrador con su mandil de cuero, herrando a los dóciles animales, ya es difícil encontrar alguna herradura como sucedía antaño y que según la creencia popular, se colgaba detrás de la puerta porque traía buena suerte, el herrador procedía, en primer lugar, a quitar las viejas herraduras, arrancando los clavos que las sujetaban con unas tenazas o un martillo especial, a veces, limpiaba los cascos, que podían estar encallecidos con un cuchillo que eliminaba las durezas, clavar la herradura era una operación muy especial, pues si los clavos no se introducían en el ángulo correcto, podía desgraciar al animal de por vida.

Hilandera hilaba la lana cardada.

Hojalatero era el que fabricaba y reparaba las ollas, platos, cubos, barreños y cántaros de hojalata ya que con el uso, estos recipientes se iban oxidando y acababan por perforarse, entonces se le llevaba al hojalatero y le reparaba echándole una soldadura generalmente de estaño, también vendía vasijas y otras piezas de hojalata.

Hornero preparaba el horno para cocer el pan.

Hortelano cultivaba las huertas., en suma era un horticultor, agricultor, labrador, campesino, cultivador, plantador...

Jabonero fabricaba y/o vendía jabón, el jabón casero se hacia con el aceite usado, sosa, una palangana y una cuchara de palo, y nos haciamos nuestros propios jabones, tanto domésticos como para el aseo personal.

Labrador trabajaba la tierra y eran hombres que no conocían de recolectoras, ni de tractores ni siquiera de mulillas mecánicas y que tenían el único acompañamiento de su burro o de su caballo o de su macho, ese fiel compañero cuyo único cometido era el de hacerle más fácil la vida al agricultor.

Lañador o latero generalmente ambulante, era un hombre que por medio de lañas o grapas componía objetos rotos, especialmente de barro o loza tales como lebrillos, tinajas y toda clase de vasijas de barro, cuando se rajaban le ponía unas grapas metálicas y seguían usándose, reparaba pucheros y otros utensilios de loza o porcelana por medio de taladros de lañador con volante para hacer los agujeros para pasar las grapas, o sea, un chapuzas ambulante, en muchas ocasiones estos profesionales también eran al mismo tiempo afiladores o sombrilleros.

Lavanderas duro trabajo el que tenían muchas mujeres para entrar dinero en casa, recoger la ropa de los domicilios, bajar al río Manzanares a lavarla, tenderla, esperar a que se secara y subir cargada con ella al centro de Madrid para proceder a entregarla, muchas veces eran a la vez planchadoras.

Leñador es la persona que se dedica a cortar, recoger y vender leña, también se ocupa de escoger y preparar en el bosque los árboles que debe cortar.

Lechero eran personas que tras ordeñar a sus animales, transportaban la leche en cacharros de leche para su posterior venta en las lecherías, vaquerias o a domicilio.

Limpiabotas eran los encargados de limpiar y lustrar el calzado de los clientes utilizándo betún para calzado, era una figura habitual en muchas calles de Madrid, hoy, al menos, permanecen algunos en la Gran Vía ofertando sus servicios con la palabra abreviada Limpia?; siempre daba el ultimo detalle del buen vestir dejando los zapatos superlimpios, el señor está servido... remataba el limpiabotas, había por toda Madrid en cafeterías, salones y por la Gran Vía, había un salón en la calle Hortaleza con asientos a derecha e izquierda, la gente entraba, se sentaba y les dejaban los zapatos relucientes y salía como en las peluquerías.

Solian sentarse en un pequeño banquito y colocaban el zapato del cliente sobre la caja de los cepillos y betunes en la que había un soporte para poner el zapato, los zapatos tras el acabado estaban con un brillo excelente como si fueran nuevos, hoy ya apenas se ven,aunque en Madrid aún queda alguno.

Maestro armero se encargaba de custodiar y reparar las armas, los maestros armeros cuidaban del mantenimiento y la reparación del armamento de su batallón y a ellos acudían los soldados con sus reclamaciones cuando algún arma presentaba un fallo.

Maestro de escuela suponía una ardua tarea que se realizaba en aulas mal dotadas y con un mísero sueldo, se solia decir pasas más hambre que un maestro de escuela eso si, tenia autoridad y era respetado por sus alumnos, sin duda eran otros tiempos.

Mampostero construía tabiques a base de piedras sin labrar.

Marquetero especialista en trabajos artísticos de madera consistentes en formar dibujos con chapas de distintos colores o incrustaciones de metales preciosos.

Matarife o matador, se encargaba de sacrificar y descuartizar a las reses para el consumo de su carne y desde muy temprano, casi de madrugada, se presentaban llevando en una esportilla sus útiles para la faena como unos ganchos de hierro, cuchillos, chuela, rasquetas, una garrucha... en la casa ya tenían preparada una caldera grande con agua caliente, una mesa bastante resistente no muy alta y tres o cuatro hombres dispuestos y otras tantas mujeres.

Melonero era el que durante todo el verano era habitual encontrarlo en los puestos de melones y sandias ubicados en algunos puntos de la ciudad, la costumbre era probar la mercancía antes de comprarla, siempre te decía el vendedor: ¡Se la calo!, y hacía una pequeña cuña, al melón o a la sandía, con un cuchillo para dar a probar al cliente, no haria falta ya que en esos tiempos, todos los melones salian riquísimos.

Mielero o Melero con que energía nos hemos criado los chicos de nuestra generación gracias a la miel que extraían de las colmenas para su venta, afortunadamente no ha desaparecido este producto, lo que ha desaparecido es la figura del vendedor callejero, aunque estos productos se elaboran en casi toda la Península Ibérica, a Madrid llegaban procedentes de la Alcarria la miel, y de Campo Real el queso, salvo excepciones, raro era en la casa que no había el tazón, o el envase con miel, la imagen, era la del típico ciudadano rural, vestía con el típico mandil o guardapolvos de color gris y zapatillas de esparto, algunos con la típica boina, transportaba en la mano una orza de barro que la mantenía mediante una cuerda, es obvio decir lo que contenía la orza, así mismo llevaba dos talegos o talegas de tela similar a la del guardapolvos, en ella transportaba los quesos, traía únicamente queso manchego, unos más curados, otros menos, pero solo esta clase de queso.

Modistas, eran unas costureras que te tomaban medida y cosían los vestidos en sus propias casas, algunas tenían ayudantas que estaban aprendiendo y solo cosían, se les llamaba modistillas todas estudiaban Corte y Confección y seguían con verdadera devoción la radio novela Simplemente María que trataba de una chica que sirve en una casa, acaba siendo madre soltera y termina triunfando gracias a estudiar Corte y Confección y hacerse modista.

Molinero la finalidad del oficio de molinero es la elaboración de la harina.

Sombrerero o Monterero es la persona que tiene por oficio la fabricación, reparación o venta de sombreros y el Monterero elaboraba monteras generalmente de paño.

Mozo de cuerda persona que en las estaciones hacía portes de maletas o lo que fuese a sus espaldas.

Orfebre confeccionaba objetos y piezas artísticas de oro o plata, a veces con aplicaciones de piedras preciosas.

Organillero recorría los barrios de la ciudad con su oferta musical, pasodobles, chotis y valses pasados de moda, haciendo girar la manivela de un organillo portátil con ritmo y firmeza, el organillo era un instrumento que contenia unos cilindros con agujeros o salientes que coincidian con las notas de cada melodía, antiguamente había organillos que iban arrastrados por un borriquillo deteniéndose en plazas y sitios concurridos donde se obsequiaba a los viandantes con algunas piezas y luego se pasaba la gorra esperando recoger la voluntad.

Ovejero se dedicaba a la cría y/o la venta de ovejas.

Paragüero si hay algo que suele romperse es un paraguas, pues ellos los reparaban, en muchos sitios existía la figura del paragüero que se anunciaba cantando Paragüeeeeeeeeero en los años 40 y 50.

Pastor criaba y guardaba los ganados.

Pavero, solo se le veia en los tiempos de la navidad cuando era habitual comprar el pavo, en las plazas, los vendedores de pavos los ofrecían vivitos y coleando, luego las amas de casa se encargaban de matarlos para comerlos en las Fiestas Navideñas.

Peluquero siguen existiendo, pero pocos o ninguno son los clientes que acuden a rasurarse la barba, antes se hacían con ellos igualas para un número determinado de afeitados a la semana, incluso acudiendo a la propia casa, alguno trabajaba sólo en plan ambulante, con su maletín de madera para guardar todos los trastos, incluso algunos eran esquiladores de mulas y borricos, pero mucho antes, el barbero era con frecuencia el sacamuelas, el que ponía sanguijuelas para extraer sangre y el que incluso hacía sangrías.

Peón caminero obrero dedicado a la construcción y reparación de los caminos y carreteras.

Pescador capturaba peces para su consumo y venta.

Picapedrero cantero u obrero que extraía piedras de las canteras o las labraba para la construcción.

Piconero fabricaba o vendía picón para el brasero (carbón), cortaban ramas de las encinas y quejigos, las amontonaban en piconeras, las quemaban controladamente sofocando el fuego con agua o con tierra para que se formara el picón y, finalmente, lo metian en sacos y lo transportaban a casa.

Pipera o Barquillera vendedores ambulantes de barquillos, pipas y caramelos a granel, muy comunes en Madrid, los puestos de pipas y caramelos han sido una imagen tradicional en las calles de Madrid, hoy desaparecidos, los piperos desarrollaban su trabajo a la intemperie, soportando frío y lluvia en invierno y calor en verano, protegiéndose de estas inclemencias con plásticos y paraguas o sombrillas, el puesto constaba de una pequeña banasta de cestería apoyada en un pequeño taburete y la persona que estaba al frente se sentaba bien en el escalón de algún portal o bien en una silla de tijera, y los artículos que se vendían eran generalmente a granel para lo cual disponían de un vaso o recipiente para establecer la medida solicitada en base a la cantidad que el comprador quería adquirir, los productos a la venta eran como norma general pipas, caramelos envueltos y sin envolver, entre los envueltos eran muy habituales los de la marca Saci de menta, de fresa y de cola, regaliz, pastillas Juanola, pastillas de leche de burra, chicles, una marca muy conocida era Bazooka, cigarros sueltos, piedras de mechero, tabaco suelto o papel de fumar.

Plañidera mujeres a las que se contrataba para asistir y llorar en los entierros.

Platero se dedicaba a labrar la plata y/o vender objetos fabricados generalmente con este material.

Pregonero con su chaqueta gris oficial, pantalones de pana y correaje al pecho, era un funcionario público de los ayuntamientos que convocaba a los vecinos a toque de trompetín cornicabra y cantaba por las calles de los pueblos, con su cantinela característica, pregones, noticias y bandos que interesaba que todo el pueblo conociera De parte del señor alcaldeee, se hace saberrr..., anunciaba, igualmente, la visita de algún vendedor y el sitio donde se iba a instalar durante unos días, con la llegada de la radio y la televisión, la utilidad del pregonero se vio relegada a un segundo lugar, avocándolo a la desaparición.

Quincallero el que iba de pueblo en pueblo vendiendo baratijas de todo tipo.

Regador persona que regaba las calles con la manguera que conectaba a las bocas de riego, tenía una gran habilidad puesto que la dirección del agua la subía o bajaba según el tráfico de vehículos o peatones, los chavales le acosabamos con La manga riega que aquí no llega y más de uno se ponía tibio de agua.

Relojero antiguo oficio el de reparar esa gran y compleja maquinaria que nos facilita las horas del día, el reloj, con su maestría, su lupa y sus diminutas herramientas daba cumplido servicio a sus clientes.

Resinero se dedicaba a extraer resina de ciertos árboles, como los pinos, a base de realizar cortes en su tronco.

Sacristán ayudante del párroco en el cuidado de la iglesia y en sus tareas en general.

Santero, recorría el pueblo con las imágenes de santos al hombro buscando las limosnas de los devotos. aunque no estoy seguro si se llamaban así, que eran unas personas que llevaban por las casas unas capillas de santos y te las dejaban allí, alquiladas, por una serie de días, durante esos días se le rezaba al subsodicho santo en la casa y se le encendían unas mariposas a modo de velas.

Sereno fue uno de los oficios más emblemáticos de los barrios de España, aunque no en todos los lugares tenía las mismas responsabilidades, en España fue el encargado durante décadas de encender las farolas con la caída de la noche, y vigilar las calles mientras la noche durase, así mismo, también tenía en su poder las llaves de todos los portales para quien la necesitara durante la noche, también era el encargado de la seguridad nocturna en los barrios, unas palmadas y se decía Serenooo y el sereno contestaba Vaaaa, normalmente en Madrid eran generalmente gallegos o asturianos y por las noches recorrían las calles, siempre atentos a su trabajo, con su bastón o chuzo terminado en punta, su gran manojo de llaves y su silbato, dispuestos a ayudar a los noctámbulos que demandaban sus servicios y les atendían abriendo la puerta de la calle ya que venían a altas horas de la noche o de madrugada de un viaje o llegaban de jarana, bien cargados, y no encontraban la llave de su portal, este oficio se perdió con la llegada de los porteros automáticos aunque en los últimos años creo que se ha intentado recuperar en varias ciudades españolas.

En aquel entonces las cerraduras de los portales no eran los llavines de ahora, eran unas señoras llaves grandes y pesadas incompatibles con todo tipo de bolsillo, por lo que nadie las llevaba encima y cuando se trasnochaba había que recurrir al sereno, los de voz recia requerían su presencia al grito de ¡Sereno!, para los de voz menos estentórea, existía el método alternativo de dar tres palmadas, en ambos casos al poco tiempo se oía un golpe de chuzo en alguna acera del barrio y el consabido grito de ¡Va! y en poco tiempo se tenía allí al sereno, que abría la puerta, encendía la luz del portal y recibía la propina no reglamentaria pero sí institucionalizada, pues el sueldo del sereno era más bien pequeño.

Silleros fabricaba o vendía sillas y otros muebles, las sillas generalmente tenían los asientos de enea que acaban hundiéndose y de vez en cuando había que cambiarle el asiento y, por supuesto, había que hacerlo a mano.

Tejero fabricaba tejas y ladrillos a base de barro cocido.

Telefonistas u Operadores telefónicos, conectaban a los usuarios con las llamadas entrantes y salientes por medio de unas centralitas de Telefónica.

Tinajero hacía o vendía tinajas y otros recipientes.

Tintorero teñía las pieles y telas.

Titiritero o el de la cabra que nos deleitaba con sus números cirquenses de animales a los que pasabamos por la calle y a los vecinos que se asomaban por los balcones o ventanas asistiendo con curiosidad al espectáculo, lo meritorio no era que la cabra subiese al taburete escalase la lata y mantuviese el equilibrio sobre sus cuatro patas, lo meritorio era que el dueño de la cabra, tocase medianamente bien, la trompeta, hoy día, el órgano electrónico en un carro con acumulador de corriente ha sustituido en la mayoría de los casos, a la trompeta, solian ir las familias enteras (normalmente etnia gitana) que llevaban incluso monos que hacian travesuras con los mirones, cada uno de ellos tenía su rol.

Toneleros en los encargos de suministros de toneles, empezaban cortando las duelas, que son como cada uno de los gajos que forman el barril, se empleaba el tallán y una maza para abrir la madera, sin necesidad así de utilizar una sierra, la mejor madera es la de roble americano o francés, y se debía poner especial cuidado para que no presentaran ningún nudo, después se iban sujetando una a una las duelas en una especie de banco de carpintero (el mochuelo), y, a horcajadas sobre él, con cuchillas planas y curvas se vaciaba la superficie interna, dándoles el grosor adecuado, terminando con el biselado de sus cantos con cepillos o garlopas especiales y con el labrado de unas ranuras o escotaduras profundas en los extremos para ajustar los fondos, operación — ruñar el jable, se llamaba — que se hacía con unas herramientas apropiadas como el galsador y el estobador.

Tornero trabajaba en el torno la madera, el hierro o la piedra para conseguir formas cilíndricas.

Torrero se encargaba de custodiar una torre, atalaya o faro.

Tranviario era el que conducia los tranvias por las calles de Madrid, era de obligado cumplimiento llevar gorra y muchos de ellos la llevaban en la coronilla, de ahí que en la mili cuando un soldado no se la colocaba bien se le decía Te pareces a un tranviario, los taxistas también llevaban gorras.

Trapero el oficio de trapero era el que anda recogiendo trapos arrojados a la calle, que lavados sirven para fabricar papel, la principal actividad de los traperos, también conocidos como ropavejeros, estaba relacionada con la compra de trapos viejos, suelas de alpargata, lana, etc, con su burro cargado de pucheros de tierra, platos de porcelana, botijos, tarteras, cazuelas de barro… intentaban vender o cambiar estos por trapos viejos, pieles de conejos, lana vieja y cartón, el uso que se daba a estos trapos era muy curioso, las fibras textiles, tanto de lino como de algodón, conformaban la base principal de la industria papelera, incluyendo los papeles para periódicos que se hacían exclusivamente con este material, el trapero iba pregonando eso de buscar por los rinconesss, que crían chinches y ratonessss, el traperooo, compro ropa viejaaaa, trapos viejossss, alpargatas viejassss, los pellejos de conejoooo, el traperoooo.

Trapero eran los que recogían la basura de la casas, iban en un carro, normalmente el matrimonio, recorriendo las calles, cuando era pequeñito veía pasar desde el balcón el carro del trapero-globero, este hombre pasaba de vez en cuando por el barrio cambiando ropas viejos por globos, los chavales pedíamos a nuestras madres alguna ropa que ya no tuviese otro destino que convertirse en trapo y con la carga nos bajábamos a la calle con la cara toda ilusionada a hacer el gran negocio de nuestra vida, oiga, oiga, aquí le traigo estas ropas y yo quiero dos globos, el verde y el rojo, nunca había problema y casi siempre nos daba alguno de más.

Trileros con una pequeña mesa, tres cubiletes y un dado o piedra, un hábil jugador incitaba a los viandantes a apostar contra él para tras varios y rápidos movimientos le dijeran donde estaba escondido, la timba reunía a multitud de curiosos y siempre habia uno que estaba en complot con el trilero, finalizaba apresuradamente cuando aparecían los guardias municipales.

Vendedor de hielo hasta los años 60, el hielo era casi un artículo de lujo, pues, hasta que no se generalizó el uso de los frigoríficos en los hogares, solo se vendía por grandes bloques o por pedazos ,para el uso diario se compraba al vendedor callejero de hielo, que iba con un carro con una mula dejando un rastro, el agua que se filtraba, poco a poco el enorme bloque de hielo empezaba a derretirse por el calor, a pesar de ir sobre una gruesa capa de aserrín y cubierto con una carpa plástica, las primeras neveras, bajitas, cuadradas, con cuatro patas y una puerta gruesa y muy pesada que se cerraba con una manija parecida a la de los cuartos fríos, sin embargo no eran capaces de producir el frío que se conseguía a base de meter en ellas grandes trozos de hielo porque esta era la manera de conservar los alimentos.

Vendedor de prensa ambulante con un montón de periódicos bajo el brazo iba voceando por las calles Madrid, Pueblo, Alcázar, Informaciones ….

Vendedor de Goleada a la salida de los cines y en las bocas de metro había voceadores que decían ¡ha salido Goleada, con los resultados de los partidos de la jornada!, era un pequeño boletín impreso a prisa y corriendo nada mas acabar los partidos puesto que había que venderlo rápidamente ya que los compradores eran aquellos nerviosos que no podían esperar a llegar a casa a oír la radio para saber que había hecho su equipo o cuántos aciertos tenían en la quiniela, los vendedores tenían su punto fijo donde estaban las dos bocas de metro de Atocha desaparecidas.

Verdugo o Borrero el verdugo en España era el funcionario encargado de ejecutar a los reos (nunca mejor dicho) las penas de muerte o corporales que la administración de Justicia dictaba, el verdugo, a lo largo de los años y en distintos países o civilizaciones, ha sido heredado de padres a hijos, recordemos la película de El verdugo, del genial García Berlanga y cómo Pepe Isbert trataba de convencer a un yerno Nino Manfredi de la importancia de tener un oficio y, al paso, el beneficio de un piso, así, no ha sido extraño encontrar sagas de verdugos aquí mismo en España; en este pais se utilizaba el garrote vil para troncar el cuello del que iban a ejecutar,consistía en un collar de hierro atravesado por un tornillo acabado en una bola que, al girarlo, causaba a la víctima la rotura del cuello, la muerte del reo se producía por la dislocación de la apófisis odontoides de la vértebra axis sobre el atlas en la columna cervical.

Yesero extraía y elaboraba el yeso para la construcción.

Zapatero remendón fabricaba y remendaba calzado, arreglaba los zapatos que por el uso excesivo terminaban por descoserse, desgastarse y agujerearse, ponían tacones nuevos, herretes, punteras, medias suelas y recosían y recosían, se llegaba al extremo de tantas reparaciones, que de la parte original de algunos pares de zapatos ya no quedaba nada.


Es una pena que se hayan perdido estos oficios tan arraigados en nuestro Madrid, esos días en que la memoria te juega una mala pasada, y te hace sentirte nostálgico, y reflexionas, y das gracias por haber tenido la oportunidad de haberlos conocido, y de poder contar a esta generación los maravillosos años que se han perdido, en fin, que cumplí un año más y aunque jamás diré aquello de cualquier tiempo pasado fue mejor, lo cierto es que uno no puede evitar que le invada la nostalgia.

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