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La radio

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Por aquéllos años 50, la radio era el único medio de información y de entretenimiento que podiamos tener en nuestros domicilios porque la televisión aún no había llegado a estar presente en la mayoría de los hogares.

Los aparatos de radio eran generalmente unos grandes armatostes y algunos de ellos tenían una gran capacidad de captación de señal de antena de larga distancia, así era posible oír emisoras contra el régimen radicadas fuera de España, por lo cual, el régimen tenía medios para producir interferencias, pero aún así a veces se captaba algo y rápidamente bajabamos el volumen para que ningún vecino supiera que se estaba oyendo alguna emisora no española.


Diario hablado

Todas las emisoras de radio tenían la obligación de conectar con Radio Nacional a las 14,30 y a las 22,00 para transmitir el diario hablado ya que la información general la tenia en exclusiva esta emisora del Gobierno. Este horario raramente era alterado y así, en los partidos de fútbol en los que participaban los equipos españoles en la Copa de Europa se interrumpía la conexión del partido hasta acabar las noticias momento en que se volvía a restablecer la emisión, pero claro, los forofos al fútbol se perdían las novedades del partido habidas en ese tiempo de corte.

Los aparatos de radio solían ponerse en la cocina sobre una estantería dónde podiamos oir el Parte franquista a través de RNE y las cadenas de emisoras del Movimiento como las CAR y REM, también las emisoras como Radio Juventud eran muy escuchadas. Había maratonianas tardes de Canciones dedicadas a los oyentes que llamaban al estudio o interminables novelas del famosísimo Guillermo Sautier Casaseca y como ¡no! por las tardes el consultorio sentimental La hora Francis con consejos para que las chicas de la época fueran por el buen camino de la virtud.

Hubo más tarde programas nocturnos como Encarna de noche o El loco de la colina que significaron una nueva forma de hacer radio.

Tras la victoria de la guerra civil, el régimen de Franco monopolizó los medios de comunicación. Radio Nacional de España (RNE) creada durante la contienda con un emisor portátil facilitado por los alemanes era la única que podía dar información, todas las demás emisoras tenian que conectar con RNE para dar las noticias. Este control de la censura previa lo mantendrian hasta el año 1976.

Los actos presididos por el jefe del Estado eran objeto de retransmisión como los discursos pronunciados ante las juventudes falangistas y en el que define su oposición al que denominaba yugo comunista.

La radio en España ha tenido y tuvo una implantación extraordinaria, esta afición por la radio acaso haya que buscarla en la posguerra y en los boletines de noticias que hicieron de este medio un elemento cotidiano y familiar. Como hitos importantes estaban el Parte oficial de mediodía y el de Radio España Independiente por la noche.

Pepe Iglesias El Zorro, los partidos de fútbol, Bobby Deglané con su Cabalgata fin de semana, los seriales como Lo que no muere, Dos hombres buenos o Ama Rosa dejaron una profunda huella en un público amplísimo con un porcentaje importante de amas de casa.


La radio de los años 40, 50, 60, 70 y de los 80

Durante los años 40 la radio experimenta importantes cambios y comienza sus años dorados, la programación que hasta entonces era básicamente musical, introduce grandes novedades: seriales, concursos, consultorios... convirtiéndola en compañera y confidente.

Durante los años 50 se emitieron Seriales o Radionovelas con un fuerte contenido propagandístico del régimen franquista cuyos títulos pueden sonarnos más por alusiones o referencias indirectas que por haberlas escuchado directamente en nuestras radios o transistores, entre esas novelas fuertemente ideologizadas había nombres tan celebres como La sangre es roja o Un arrabal junto al cielo curiosa mezcla de folletín y novela social y La segunda esposa.

La hora del serial solía ser por la tarde a eso de las 16:30 o las 17:00. Solía emitirse en la cadena SER una novela por la mañana y tres por la tarde. Más adelante el número de novelas ascendía ya a media docena, de ellas cinco por la tarde empezaron durando tan solo un cuarto de hora o a lo sumo veinte minutos para en esta década de los 60, quedarse en la media hora de duración interrumpida por varias pausas publicitarias como  Persil, Cola Cao, Monky, Palmolive, La Lechera, etc... eran algunas de las marcas publicitarias que patrocinaban estos espacios, posteriormente y con el declinar de los seriales fue disminuyendo el número de novelas hasta prácticamente desaparecer en la época de la transición democrática.

Hasta entonces se emitían radionovelas o radioteatros de producción local de forma esporádica y no se emitía programación en la cadena. Las primeras radionovelas que se emitieron con la SER fueron El derecho de nacer actualizada ocho años más tarde y Ama Rosa con la madre sufriente y sacrificada que se veía obligada a renunciar a su hijo pero que lograba emplearse como criada en la casa de los padres adoptivos para cuidar de su retoño. Emoción y lágrimas a raudales en la más pura tradición del folletín melodramático.


Radionovela Diego Valor

Los chicos tuvimos también nuestras radionovelas como Diego Valor el héroe del espacio, narraba las aventuras interplanetarias de este personaje en su lucha contra las fuerzas del mal.

Diego Valor es un comandante de la flota sideral. En el siglo XXI, las naciones terrestres ya han colonizado varios planetas y se disponen a emprender una nueva aventura: la conquista del planeta Venus. Desde la capital del mundo, Madrid y acompañado por el capitán Portolés, los tenientes Hank Hogan y Pierre Lafitte y la científica Beatriz Fontana, inician una epopeya que les llevará a vivir aventuras excepcionales con la población venusiana existente, los artiles, los atlantes y los malvados wiganes, liderados por el pérfido Gran Mekong. Venus será el punto de partida de infinidad de aventuras que por todo el sistema solar el comandante Valor y sus amigos tendrán el honor de interpretar.

En la historia del tebeo español hay un lugar especial para Diego Valor. Desde que a finales de 1953 comenzó la emisión del serial de Radio Madrid, la audiencia infantil fue aumentando gradualmente hasta convertir al piloto del futuro en el héroe por excelencia de la radio de nuestro país y cuando llegó el momento adecuado, los cuadernillos tuvieron un éxito que no basta a justificar ni el interés de la historia más bien escaso, ni la calidad del dibujo por término medio baja y en muchas ocasiones realmente deplorable.

Pero si desde luego el gran nivel técnico, unos efectos sonoros de calidad y un aparato musical adecuado y muy cuidado (el maestro Rafael Trabuchelli se encargaba de la dirección musical en los programas dramáticos de la emisora y fue uno de los ases en la manga de la cadena SER durante aquellos años).

La suite de Los planetas de Holst subrayaba los momentos más emocionantes y para quienes oíamos todas las tardes Diego Valor nos sigue sonando todavía cuando miramos al planeta rojo la partitura de Prokofiev con la que daba comienzo cada episodio y el Himno de Diego Valor de Trabucchelli que nos aprendimos de memoria y que aún me sorprendo a veces tarareando en la ducha.


¡Adelante soldados de la tierra!
¡Volad hacia el espacio misterioso!
No temáis los azares de la guerra.
Mostrad en otros mundos vuestro ardor,
que os guía, valiente y victorioso,
el gran Diego Valor.
¡Diego Valor!
¡El piloto del espacio!
¡El guerrero sin temor!
¡Diego Valor!
¡De los cielos caballero,
de malvados el terror!
Marte y Venus conocen nuestra gloria,
que vibra en el vacío sin fronteras.
Viviréis en el libro de la historia,
escritos vuestros nombres con fulgor
defendiendo con bravura las banderas
del gran Diego Valor.
¡Diego Valor!
¡El piloto del espacio!
¡El guerrero sin temor!
¡DIEGO VALOR!
De los cielos caballero,
de malvados el terror.

En último lugar, pero no menos importante, el cuadro de actores de Radio Madrid contribuyó con un reparto de voces perfecto, especialmente los encargados de dar vida a los enemigos de los héroes terrestres increíblemente estremecedores: el entrecortado y balbuceante castellano del Príncipe Diabólico, la malvada voz de su madre la princesa Frieya o el Gran Mekong el primer enemigo de Valor y sus hombres. Y, naturalmente un guión radiofónico medido al segundo.

El programa se emitia diariamente a través de las cuarenta y cuatro emisoras que poseía entonces la Sociedad Española de Radiodifusión (SER) de quince minutos de duración, se emitía todas las tardes a las siete y cuarto en el espacio patrocinado por Chocolates Valor en Todo para los Chicosy sumó un total de mil doscientos episodios entre diciembre de 1953 y junio de 1958. El guión hasta 1954 fue adaptación de la historieta británica Dan Dare, a partir de la fecha señalada los guiones los escribe Jarber (Enrique Jarnés Bergua) y al protagonista le ponía voz Pedro Pablo Ayuso.



Daban la voz a los personajes de los seriales hombres y mujeres de la radio como Pedro Pablo Ayuso, Maribel Alonso, Matilde Conesa, seguramente los más populares sin olvidar otros como Teófilo Martínez (con esa voz grave, lenta, monorrítmica) que tantas veces escuchamos también en el doblaje de las películas, doblando a Joseph Cotten, John Wayne o Gary Cooper, Matilde Vilariño interpretando a menudo personajes infantiles, Juana Ginzo nos los conocíamos de memoria.

Algunos de estos actores llevaban 20 o 30 años en la radio, formaban parte de la memoria de nuestras vidas. Tras la entrada o sintonía venía la presentación del cuadro de actores y equipo técnico. Nos conocíamos no solo el nombre de los actores sino hasta los cargos más técnicos de las novelas como los de montaje musical Enrique Aroca, Pilar de la Peña o Angel Aymat, efectos especiales Esteban Cabadas, control Enrique Ortega o Eduardo Calderón, autor y director Guillermo Sautier Casaseca.

Fueron prolíficos autores de seriales como Rafael Barón, Luisa Alberca y sobre todo el gran patriarca del serial Sautier Casaseca, para 1966 ya había escrito o adaptado más de 1.000 seriales para la radio, la mayoría de los actores pertenecía al llamado cuadro de actores de Radio Madrid la emisora central de la SER.

Como punto final quiero tener un recuerdo para aquellos locutores-presentadores no mencionados, hombres y mujeres que ya no están con nosotros y que nos amenizaron en los tiempos sin televisión.


Eran otros tiempos, tiempos en los que no existía la televisión, ni internet, ni tantas cosas, hablo de finales de los años 50 y principio de los sesenta. La radio era algo más que un simple entretenimiento, hay quien dice que desempeñaba la misión que hoy cumple la televisión, sólo si nos referimos a lo de informar o entretener lo acepto, sin embargo la radio cumplía una misión especial: unir a la familia.

La televisión requiere una atención casi total, con la radio no sólo se podían hacer otras cosas a la vez, mi madre planchaba, cocinaba, lavaba y todo los demás quehaceres de la casa con la radio puesta, además te permitía compartir una mesa camilla con brasero incluido con tu familia, allí todos reunidos escuchábamos y comentábamos lo que oíamos, a diferencia de la televisión que a mi entender aísla, la radio era un elemento de unión, a todo ello añadamos la discusión posterior sobre el concurso, el serial, la última canción, el programa de cuentos, etc...

Mi infancia la había llenado de programas de radio como Matilde, Perico y Periquín con Matilde Conesa, Pedro Pablo Ayuso y Matilde Vilariño en el papel de Periquín (a esta extraordinaria actriz radiofónica siempre le tocaba hacer los papeles de niño) un incansable generador de trastadas en el más puro estilo Guillermo, pero él sólo sin la banda de proscritos que tenía como contrapunto su apestoso, repipí, sabiondo de los cojones llamado Gustavín, el serial siempre terminaba con el padre Perico persiguiendo cinturón en ristre a Periquín mientras este gritaba ¡No, al nene pupa no! y su víctima el pobre ¿pobre? Gustavín lloraba a moco tendido.

Pero volvamos a la radio, tras el parte de las ocho llegaban los programas estelares que han marcado la historia radiofónica de España, en Radio Intercontinental Ángel de Echenique con su Auto de la fortuna era una especie de Bienvenido mister Marshall, otro concurso famoso en esta emisora fue Ruede la Bola para artistas noveles.

En la SER desde Barcelona Avecrem llama a su puerta presentado por Joaquín Soler Serrano cuya popularidad se extendió a toda España y a través de Radio Madrid con La melodía misteriosa, Conozca a sus vecinos, el Doble o nada donde el concursante doctor Salvá adquirió celebridad y dinero contestando a preguntas tremendamente difíciles sobre el compositor operístico italiano Giacomo Puccini, también Un millón para el mejor con José Luis Pécker, que luego se emitió por TVE.


Lo que no faltaba nunca a las doce en punto de la mañana y en Radio Nacional de España era el rezo del Ángelus, no en vano el Estado se declaraba católico, apostólico y romano.

Y los domingos después de las noticias de la noche y todo en la SER, primero una comedieta muy agradable y siempre jocosa llamada Estampas y sainetes con la intervención de todo el grupo de actores de la emisora y comenzaba siempre con una voz imperiosa que destacaba sobre un fondo de música de zarzuela: ¡Pepi, Juaní, Matilde, niños!..., ¡venid!, que empiezan los sainetes, era el reclamo para que ya todos estuviéramos sentados en la mesa y dispuestos a cenar.



A continuación podeis escuchar algunos fragmentos de audio de algunos de los personajes más famosos de esa época.


Hay una película española llamada Historias de la Radio que, aunque ñoña y con ramalazos muy criticables ideológicamente refleja muy bien lo que la radio significó en aquella época, la radio es lo que había, lo que nos unía con el mundo, ese mundo ruin, penoso y totalitario que nos rodeaba pero que era nuestro mundo, el que nos tocó vivir, en él intentamos ser felices.



Tampoco me olvido del Coyote con la doble vida de César de Echagüe del mismo autor eran también Dos hombres buenos. No tuvo problemas José Mallorquí a la hora de reinterpretar en otro contexto la obra de McCulley El Zorro, pero de eso me enteré después, ni de Radio Intercontinental que antes del serial de la SER y patrocinado por Reloj Festina y la Antigua Relojería de la calle de la Sal escuchábamos aquel famoso sainete de La portera y sus vecinos desternillándonos con los chismes y el hablar castizo y chulesco de la señá Patro.


Quien no recuerda el programa Consultorio de Elena Francis, seguramente muchos de aquella generación os acordareis de él, era un consultorio sobre todo sentimental aunque también había espacio para los temas de salud y cocina en la que la gente escribía cartas contando sus problemas y pidiendo consejo a la supuesta Elena Francis, esta leia y contestaba las cartas a través del micrófono de la emisora todas las tardes sobre las 17:30.

España entera se paralizaba cuando comenzaban las radionovelas, sí, si, España entera se paralizaba cuando comenzaban a emitirse las primeras notas musicales de aquellos entrañables espacios radiofónicos. La radionovela más importante de Guillermo Sautier Casaseca fue Ama Rosa en la que intervenía como protagonista la inolvidable Juana Ginzo, os propongo escuchar el fragmento de la serie que se emitió a través de la Cadena SER en el año 1959 y en la que intervenían actores de Radio Madrid.


En la grabación se pueden escuchar las voces de Julio Varela (narrador), Juana Ginzo (Ama Rosa) y Fernando Dicenta (Doctor Beltrán).


Resumiendo, pasé el Bachillerato Elemental haciendo los deberes en la cocina de mi casa, con mi madre friendo las croquetas o haciendo la tortilla de patatas, con la ventana abierta aunque fuera invierno para que saliera el humo tanto de la sartén como del carbón que alimentaba la cocina. La radio con suficiente volumen emitía:

La Sociedad Española de Radiodifusión, por su cadena de ondas propias y asociadas presenta Ama Rosa con la gran compañía de actores de Radio Madrid y la reaparición en España del popular actor hispano americano Doroteo Martí, una serie radiofónica original de Guillermo Sautier Casaseca.


Una producción fuera de serie con Juana Ginzo, Joaquin Peláez, Maribel Ramos, Fernando Dicenta, Alicia Altabella y Carmen Martínez encabezando un reparto de figuras de la Radio española y con Julio Varela como narrador y con la colaboración extraordinaria de Pedro Pablo Ayuso, etc...



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