Autobúses - WEB 2023

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Transportes de Madrid

La línea 1 de autobuses con 73 años al servicio de Madrid, fue puesta en marcha el 31 de diciembre de 1949, casi con las uvas de ese año, su implantación se realizó con 2 trayectos que atravesaban el nuevo tramo abierto de Gran Vía, entre Callao y Plaza España: uno unía Ferraz con Ruíz de Alda y el otro Ferraz con Cibeles. Unos años después la línea incluso llegaría a convertirse en circular, con 2 ramales aparte para dar servicio a un Madrid creciente.

Si, fijáis la vista en la foto del autobús de 2 pisos... veréis en la parte de arriba a la derecha un niño. La ilusión, y el deseo de obtener aquella vista donde tu imaginación de niño conducía tan apreciado autobús. La parte de arriba del autobús es imborrable para muchos de mi edad.
Autobuses regulares EMT

La Empresa Municipal de Transportes de Madrid (conocida como EMT Madrid) es una entidad que da servicio de transporte público de superficie a la ciudad de Madrid y pertenece en su totalidad al ayuntamiento de esta ciudad. Fue creada en 1947 tras la disolución de la empresa mixta de transportes y actualmente presta el servicio de autobuses en líneas regulares en sustitución de otros transportes que hayan sufrido un percance o tengan su servicio interrumpido debido a obras. También prestó el servicio de trolebús hasta su desaparición en 1966 y de tranvías hasta 1972.

Hasta mediados de los años 70 a los autobuses urbanos de la EMT que por entonces los recuerdo de color azul como ahora más o menos y luego rojos se accedía por la puerta trasera y se salía por la delantera al revés que ahora. El motivo era la existencia de un cobrador (altillo en un rincón junto a la puerta trasera), así, al subir al autobús había que pasar por la posición del cobrador y pagar o picar el billete que el cobrador obtenía haciendo girar a una maquinilla o churrera adosada al mostrador con un tambor del que salía el billete correspondiente.

Ahora lo recuerdo como algo realmente antiguo pero también muy entrañable. Se encastraba en el atril del cobrador, posteriormente del conductor, o se podía llevar colgada del cuello con una correa de cuero. Cuando había mucha gente, se bajaba el cobrador con ella al cuello y cobraba los billetes en la calle.

Desaparecida la última línea de tranvía en 1972 la Empresa Municipal de Transportes (EMT) centró sus esfuerzos en dotar a Madrid de una densa red de autobuses. En paralelo al desmantelamiento del tranvía aparecen los primeros carriles bus así como los autobuses articulados de gran capacidad. En 1974 se inició el servicio del circuito nocturno (búho).

En 1975 los minibuses hasta entonces en manos privadas se incorporaron a la EMT al igual que las líneas periféricas cuyo proceso de absorción culminó en 1980. Otra gran novedad fue la introducción en 1979 del popular bonobús así como la desaparición del cobrador quedando el conductor como agente único a bordo. Esta época del agente único coincide además con la adopción por parte de la EMT del color rojo para sus autobuses, esta decoración se ha vuelto a cambiar por azul a partir de 2006.

Con su conductor al frente y mientras estaba detenido en espera de cargar viajeros en su terminal de la plaza de Santo Domingo, vemos el interior de un microbús Barreiros perteneciente a la Empresa Trainco en el Madrid de en torno al año 1970....
Autobuses de 2 pisos
Trolebús

Aquí quiero hablar sobre uno de los transportes desparecidos en Madrid y que únicamente los que tenemos más edad recordaremos con nostalgia verlos circular por nuestras calles. El trolebús fue una hibridación del transporte publico que se estableció gracias a su menor coste de producción y de dependencia del petróleo. Su característica principal era el trole doble (par de pértigas metálicas y electrificadas) que conectaba su motor a un tendido eléctrico aéreo que discurría por encima de las calles por donde transitaba.

El trolebús tuvo un paso efímero por las calles de Madrid y su presencia en la flota de EMT fue breve. El sistema de autobús con trole no convenció ni a los técnicos de EMT ni a los viajeros, en una época en que convivían como transporte urbano con el autobús y el tranvía.

Después de varios ensayos en Bilbao, La Coruña o Barcelona, el trolebús llegó a Madrid en 1949. Sería el Ayuntamiento de Vallecas, todavía municipio independiente, quién utilizaría la primera línea con trolebús uniendo Puente de Vallecas con Vallecas Pueblo.

El trolebús (trolley o trole), era un ómnibus eléctrico alimentado por una catenaria de 2 cables superiores desde donde tomaba la energía eléctrica mediante 2 astas o pértigas.

El trolebús no hacia uso de vías especiales o rieles en la calzada por lo que era un sistema más flexible ya que contaba con neumáticos de caucho en vez de ruedas de acero en rieles como los tranvías.

Por delante de mi casa pasaba un trolebús al que a veces se le salían las astas del tendido eléctrico y se quedaba parado hasta que se bajaba el conductor y las enganchaba de nuevo.
Funcionamiento del trolebús

En los trolebuses viajaban siempre 2 empleados, el conductor y el cobrador que tenía su puesto junto a la puerta (ahí no se colaba nadie), a veces también había un cobrador en las paradas (interventor) vendiendo billetes que imprimía allí mismo con una máquina con manivela y (que llevaba colgada del cuello). Los precios del billete variaron desde los 50 céntimos en los primeros años y las 2,50 pesetas del billete de ida y vuelta del último año de funcionamiento en 1966.

Para solicitar la parada no se pulsaba un botón sino que se tiraba de un cable que iba en el techo y en paralelo al suelo pero demasiado alto para que lo alcanzara un niño.
Eisenhower o IKE

Yo no viajaba mucho en trolebús de 2 pisos, pero tengo el recuerdo de uno pintado de azul y crema y que mi padre me subió al piso superior, me sentó delante justo en el cristal y yo alucinaba, esa noche íbamos a recibir en la Gran Vía de Madrid como muchísimos madrileños al Presidente de Estados Unidos de América Eisenhower o IKE.

La fina llovizna que cubrió la capital durante la fría tarde no fue suficiente para dejar en casa a los madrileños que literalmente se volcaron con Eisenhower en número y en espíritu a base de corear una y otra vez su nombre con nuestra pronunciación española: ique! ique! ique!.

El diario Arriba calificó el aspecto de la ciudad como deslumbrante y calculó en cerca de 1 millón de personas que desde los aceras de las plazas y calles, ventanas balcones y azoteas e incluso encaramadas en las verjas y las copas de los árboles presenciaron el paso de la comitiva.
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