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Todavía no tendría yo 10 añitos cuando mi padre compró un Fiat balilla negro. Aún recuerdo la primera noche que lo trajo a casa y como cuando lo aparcó en la puerta nos quedamos mirando el coche con adoración, era el primer coche que teníamos y ese bombón que estaba aparcado frente al portal era nuestro, nos sacó a dar una vuelta después de cenar y recuerdo como alucinábamos.

Como podéis ver en las siguientes fotos, vinieron una serie de coches diferentes como los de gasógeno que era un aparato que funciona usando la gasificación, un procedimiento que permite obtener combustible gaseoso a partir de combustibles sólidos como el carbón, la leña o casi cualquier residuo combustible. Muy utilizado en tiempos de escasez y fue muy usado en España en la época de la posguerra debido a la escasez de petróleo, de modo que se colocaba el aparato en la parte trasera de los vehículos e incluso en pequeños remolques.
Coches de mi época

A lo largo de esta época recuerdo haber visto en mi barrio algunos (pero pocos eh?) coches de diferentes marcas y los que recuerdo aparecen en fotos en esta página, el Seat 600 de toda la vida símbolo e imagen de toda una época. Era el utilitario que la gente humilde con no demasiados recursos se podía permitir, el Simca 1.000, el Renault 4L o como le llamábamos nosotros entonces el 4 latas, el Citroen 2 caballos con su enorme amortiguación y posteriormente el Citroen Dyane 6 para gente encantadora.

Otros coches antiguos para no dejarme en el tintero como el Peugeot, el Biscuter, el Mini Cooper, el Gordini, el Seat 1.500...
 Mi primer coche

El primero que tuve yo fue un Seat 800-D (Seat 600 de 4 puertas), al principio todo fue sobre ruedas... las de mi querido cochecito. Los inolvidables viajes en el Seat 800 con 5 o 6 miembros de la familia y la baca a tope de maletas o los bultos que fuesen por las interminables carreteras durante 7 u 8 horas, siempre prestando atención a la gasolina ya que en esos tiempos no había tantas estaciones de servicio y, eso si, siempre comprobando las piezas de repuesto en el coche como por ejemplo la correa del ventilador imprescindible porque que se rompía cada ciertos kilómetros y mucha atención al radiador que gastaba más agua que gasolina.

y tan inolvidables que eran, no?.

Los problemas con el Seat empezaban cuando había que subir alguna cuesta por las carreteras, por ejemplo cuando íbamos o volvíamos de Galicia (los viajes duraban 12 horas) y subíamos y bajábamos todos los puertos de montaña habidos y por haber como el Padornelo, la Canda, la Gudiña, etc… El motor se calentaba (eso lo supe luego, claro) por el exceso de peso... por esta razón, de vez en cuando lo tenia que aparcar en alguna cuneta para darle un respiro y echar agua al radiador. Todos los ocupantes salíamos a estirar las piernas... y luego, vuelta a montarnos hasta la próxima parada.

El 2º problema comenzó algo más tarde... y es que las ruedas empezaron a pedir misericordia en forma de pinchazos, yo creo que era porque estaban reventadas de semejante carga, solo os digo que pinchamos muchísimas veces en un trayecto entre Vigo y La Coruña, al final tuve que parar a comprar una rueda y a reparar otra...

De Madrid a Vigo tardábamos... ¿12 horas?... ya no me acuerdo, era mucho tiempo... pero eran unos viajes inolvidables que os confieso que no quisiera volver a repetir... evidentemente ahora el mismo trayecto tiene una duración aproximada de 4 horas y media por autopista.
Seat 800 D segunda mano
Seat 124 D nuevo
Permiso de conducir

Los coches que circulaban en aquellos años por nuestras calles forman también parte de esos recuerdos personales, pero eso si, necesitábamos tener los documentos necesarios para sacar el permiso de conducir por lo que teníamos que estudiar a fondo el código de circulación, las normas de circulación, examinarnos de la teoría y luego si aprobábamos la teoría ir al examen final de prácticas.

Si aprobabas, el coche llevaba aparejado tener el impuesto de circulación, el disco de aparcamiento en la zona azul para poder aparcar en ciertos sitios de Madrid así como diferentes herramientas y repuestos como veréis más adelante.
Herramientas y recambios obligatorios
Seat 600 en España

El Seat 600 fue todo un acontecimiento en el mundo automovilístico español, el primero se vendió en mayo de 1957 a un hijo del general Muñoz Grandes y luego se empezaron a vender de forma masiva. Enseguida comenzaron a invadir las carreteras del territorio nacional. Eran pequeños, sin embargo mucha gente lo usaba como coche familiar y se iban a pasar las vacaciones con el coche lleno a rebosar de gente y achiperres vacacionales.

El Seat 600, ese invento de los dioses que nos cambió la vida para siempre, había quien incluso le ponía nombre y lo cuidaba como a un hijo, lo lavaba constantemente, le ponía agua, aceite y ¡ay! si se rayaba…

Costaba conseguirlo 63.000 pesetas más o menos y allá por los años 50 había que esperar meses e incluso años y había que anticipar el dinero hasta que te lo traían. Casi peor que un embarazo y al igual que no escoges el color de ojos de tus hijos tampoco podías escoger el color del coche pero poco o nada importaba, tener un bólido de 4 ruedas nos facilitaba la vida, nos ofrecía innumerables posibilidades que antes dependían de la Renfe y de los autocares de línea.

El Seat 600 era un automóvil al alcance de la clase media-alta del momento. En un primer momento el Seat 600 no era un coche popular, era un lujo al alcance de unos pocos.

ya podíamos irnos de vacaciones en verano! incluso irnos de fin de semana toda la familia junta y cuando digo toda es… mi madre, mi padre conduciendo, yo en el asiento del copiloto y por supuesto mis hermanas y las maletas.

La de veces que nos había llevado al pantano de San Juan y a Cercedilla en aquellas excursiones con los amigos los domingos por la mañana o los sábados de noche... y la de veces que me llevó a Galicia en viajes que duraban 12 horas. Como se calentaba el motor en verano en sus últimos años debido al minúsculo espacio destinado al motor. Para refrigerarlo el truco consistía en colocar unas bisagras extensibles en la puertecita trasera del motor y así le entraba aire fresco durante la marcha. Todo era debido a que el motor era de 633 c.c. funcionaba con gasolina de 72 octanos y sólo tenía 3 fusibles de 8 amperios, rendía 21,5 CV.

Se utilizaba la vaca porque el capó era muy pequeño, pero por aquella época metíamos todo nuestro equipaje más la gran caja de herramientas que llevaba siempre porque estos coches casi se los reparaba uno mismo in situ. Si daba tirones le soplabas el chiclé o limpiabas la tapa del delco o le cambiabas las bujías y andando. Ni siquiera llevaba cinturones de seguridad ni espejo retrovisor lateral. Todo eran extras que ponías tú mismo.

El paso del tiempo me hizo deshacerme de él porque de pronto, un buen día se puso achacoso y necesitaba visitas frecuentes al taller, dejó de ser rentable y práctico. La técnica avanzó a tal velocidad que seguir con él era casi un riesgo, con dolor de mi corazón lo tuve que llevar al desguace y allí lo dejé (descanse en paz).

A continuación, me compré un Seat 124 D nuevo, pero en realidad, mi primer coche cuando me saqué el carnet de conducir a los 18 años fue el Seat 800D gris de segunda mano (que grandes recuerdos).
Mis automóviles de segunda mano
Mis automóviles nuevos
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