Guateques - WEB 2023

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Que eran los guateques?

Hoy ya no se emplea esta palabra, pero en los años 60 y 70 se empleaba de forma habitual para designar una fiesta que se daba entre las 6 y las 7 de la tarde del fin de semana con copas, refrescos y música para bailar. Las libaciones consistían en una especie de sangría conocida con el nombre de cup. Se pronunciaba cap, claro, sobreentendiendo su origen supuestamente británico.

Los padres del joven que invitaba en su casa a sus amigos a la fiesta, siempre tenían la misma cantinela:

cuidado con lo que hacéis
nada de indecencias
y no os paséis con la bebida, etc…
Preparación del guateque

Como era bebida dulzona, a las chicas les entraba bien en el cuerpo. Y los chicos, llegados el momento, intentaban aprovecharse un poco. Eso sucedía en las postrimerías del guateque, hacia las 9 o 9:30 del festejo, ya con las luces del salón medio apagadas, sonando música lenta. La del agarrao, os acordáis?

Al principio el encargado del tocadiscos que solía ser el más feo (o fea) del grupo ponía rock and rolls. Antes de las 10 regresaban los papás y el guateque tocaba a su fin. Siempre había parejas que se extralimitaban en toqueteos impuros. Pensar más allá de unos besos, abrazos o roces, era algo que no solía suceder.

El grupo que iba a protagonizar el guateque, por la mañana tenía que dejar preparado todo, el tocadiscos y el altavoz (el altavoz solía ser la tapa del tocadiscos colgada en cualquier lugar). Si procedía se barría el lugar. Había que preparar el catering, este solía ser modesto, se hacía una recolecta (solo los varones) entre los que fuéramos a acudir al guateque, aunque siempre había algún invitado de gorra.

El cup, se preparaba en un cuenco grande tipo ensaladera, cuya formula de preparación llevaba entre otras cosas vino (de no muy buena calidad), kas de limón, ginebra, ron, frutas variadas en dados, azúcar, y un pelín de canela (no fuera a ser qué...) También alguna que otra exquisitez (que la gente iba añadiendo según pasaba), etc... una bomba!...

Una vez preparada se traía medía barra de hielo, se picaba en trozos, se vertía en la limonada y se tapaba con un saco. La comida o mandunga más bien escaseaba y consistía en patatas fritas, panchitos, aceitunas, etc.... en fin, frutos secos variados.

Pasábamos unas tarde de lo más agradable, sin necesidad de grandes parafernalias. Al principio cuando el barreño estaba lleno, música de Los Sírex, Los Diablos, Los Brincos, Los Pekenikes, Formula V, Los Bravos, etc...

Cuando empezaba a caer la tarde, y al barreño se le notaba el bajón, música del Dúo Dinámico, Karina, Rafael, Juan Manuel Serrat, Mari Trini, Connie Francis, Salvatore Adamo, por poner algunos.
Accesorios para los guateques

Durante los 60, lo esencial era disponer de un tocadiscos, y como es lógico de discos de vinilo. Siempre había algún miembro de la pandilla que tenía la logística. Los discos se aportaban entre unos y otros, pues siempre había preferencias. Los tocadiscos eran unos gramófonos que hoy darían risa, las agujas se escapaban con cierta frecuencia produciendo ruidos locos e irreparables, pero al fin y al cabo eran unas fiestas divertidísimas, una buena música era la base principal de la fiesta. En el tocadiscos sonaban los discos de vinilo de los comentados anteriormente y un largo etc... de grupos de la época.

Estos discos eran de baquelita, giraban a 45 revoluciones por minuto (r.p.m.). La mayoría tenían en su centro un círculo diáfano de algo más 3,5 cm de diámetro y se colocaba en el plato insertando primero una pieza supletoria en la cual se ajustaban los discos. Según el disco que pusieras había que cambiar la velocidad en el tocadiscos, los vinilos pequeños iban a 45 r.p.m. (revoluciones por minuto) y los grandes a 33 r.p.m.

Los coleccionábamos como joyas y en una generación que se caracterizó por la música eran los objetos más preciados que guardaban las primeras canciones de la banda sonora de nuestra vida.

Como casi todo el mundo recordará, aquellos discos de los que hablamos solían tener 4 canciones (2 en la cara A y 2 en la cara B), aunque también los había con solo 2 canciones, una en cada cara pero eran excepciones a la regla.

Así, pinchados en esos pequeños tocadiscos que solo permitían reproducir discos de 45 rpm, cada uno de ellos daba para unos pocos minutos de deleite musical escuchando nuestras canciones favoritas lo cual no era mucho salvo que el disco se escuchara una y otra vez hasta que resultara algo tedioso.
Rock & Roll, twist, yenka
Música lenta
Música movida

Aquí os pongo los números más movidos de las listas de éxitos entre los que citaré:
 
  • América (Trini López), un chicano que dio la vuelta al mundo con este tema.
  • Quince años tiene mi amor (Dúo Dinámico) una declaración de principios románticos del que también resalto su archiconocido Quisiera ser.
  • La Yenka (Johnny and Charleyun) ritmo con el que dieron en la diana el grupo de holandeses .
  • Pepito pachanguero (Los Machucambos).
  • Dame felicidad (Enrique Guzmán) el primer rockero hispano de México, el mismo del sensacional Adiós, mundo cruel.
  • Quinientas millas (Los Mustang) otros versioneros de oro.

Os acordareis de estas canciones cuando las oigáis después de picar sobre las fotos...
Música melódica

Hay más discos de joyas melódicas, aquellas piezas lentas que nos permitían entrelazarnos chicos y chicas:

  • Ma vie, (Alain Barriére).
  • Las palmeras, (Alberto Cortez), especie de moderno bolero del argentino.
  • Ramona, (Blue Diamonds), creadores también de Que te deje de querer.
  • Natalíe, (Gilbert Bécaud).
  • Fanny, (Leo Dan).
  • Rogar, (Los 5 Latinos) la estupenda versión que en español hicieron de Los Platters.
  • Il mondo, (Jimmy Fontana), que nos permitía acercar nuestras mejillas al amor de turno.
  • La noche, (Salvatore Adamo), el belga tan cantado por Raphael, de quien era también Cae la nieve....

Os acordareis de estas canciones cuando las oigáis después de picar sobre las fotos...
Punto y final de los guateques

Impagable selección la de aquellos guateques, que hoy empañarán de nostalgia, de emoción y placer a quienes los recuerden, y a los hijos y nietos que quieran ahora saber cómo se divertían sus padres y abuelos en sus tiempos juveniles. Un ejercicio de añoranzas, pero con la certeza de que, aquella música… era maravillosa!

La caducidad de lo que eran los guateques llegó ya al comienzo de los 70, cuando ya existían salas de baile, prólogo de las discotecas que llegaron poco más tarde. Por supuesto que existían las salas de baile, pero sin embargo eran para mayores de 18 años y además tenían su peligro (lo de las bandas no es nuevo) recordemos la película west side story y que su influencia viene de finales de los 50, por lo tanto la única posibilidad de juntarse para bailar y estar con chicas de forma un poco íntima eran los guateques.

Era un momento que esperábamos con impaciencia, después de estar liados toda la semana con el cine del sábado por la tarde y la partida de billar del domingo por la mañana, venía lo más importante, el guateque. Significaba mucho para nosotros, allí teníamos la ocasión de charlar con la chicas que nos gustaban (aunque solían hablar más entre ellas), bailar lento y enamorarnos.

Qué momentos de emoción estar esperando 2 cosas, una, el último disco que alguien llevaba y otra, la más importante el baile lento con la chica que te gustaba. Un simple roce, una caricia medio escondida, un beso en la mejilla (en la boca vendrían después), agarrarle la mano, etc...
  
¿éramos idiotas?
  
No lo sé, pero eran únicos esos instantes de placer donde el sexo jugaba un papel secundario, al poco tiempo se terminaron los guateques y entramos en la pubertad.
        
que tiempos aquellos!
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