Retiro - WEB 2023

Vaya al Contenido
El Parque del Buen Retiro

El Retiro o (pulmón de la ciudad de Madrid) es el parque más importante de esta ciudad y cuenta con infinidad de estatuas, fuentes y monumentos conmemorativos que han ido poblando los jardines y lo han convertido en un museo de escultura al aire libre, su nombre completo es Parque del Buen Retiro.

En el Retiro hay cientos de rincones que visitar y actividades que disfrutar con espectáculos de marionetas, títeres, pintores, músicos, cantantes, lectores de manos, echadores de cartas, adivinos y videntes que son algunas de las distracciones habituales además de poder sentarse en alguno de sus quioscos para relajarse viendo el estanque artificial mientras nos tomamos una cervecita al sol.
Visitar el parque

Comencemos a visitar el Retiro (entrando por la Puerta de España) para ir conociendo sus monumentos y rincones más emblemáticos:

La Puerta de España (entrada al Parque del Retiro) desde la calle Alfonso XII con una verja monumental, tras cruzarla empieza el Paseo de la Argentina que nos lleva hasta el Estanque artificial.

El Paseo de la Argentina conocido como (paseo de las estatuas) en el que encontramos estatuas dedicadas a todos los monarcas de España. En un principio fueron encargadas por Fernando VI para adornar el Palacio Real.

La Rosaleda (en torno a este invernadero se desarrolló la rosaleda) surgió de la necesidad de estar a la moda de las existentes en diversos parques europeos. El emplazamiento elegido fue la zona donde se levanta la estatua del Marqués de Salamanca. Anteriormente en esta zona se encontraba el lago de patinar que era un lago artificial que se helaba en invierno.

La Casita del Pescador (pequeña edificación recreativa) situada en el ángulo noreste de los jardines y fue levantada a modo de capricho como los del Palacio Real de Aranjuez.

La Montaña Artificial (conocida como la montaña de los gatos, montaña rusa o montaña de los osos) por ser estos los animales que allí se encontraban. Fue creada por orden de Fernando VII junto con otras notables mejoras. Se levantó la montaña artificial en la esquina entre las actuales Puerta de Madrid y Puerta de O’Donnell.

La Fuente de la Alcachofa (diseñada y decorada con esculturas de tritones y sirenas). Su actual emplazamiento está en el ángulo sudoeste del estanque. La fuente está realizada en piedra caliza con la alcachofa de granito. La fuente consta de 2 cuerpos, el inferior con tritones sosteniendo el escudo de Madrid y el superior con 4 putti o cupidos, querubines o amorcillos y encima está la alcachofa que le da el nombre a la fuente, todo ello en el centro de un pilón circular.
Monumento a Alfonso XII

El Estanque Artificial es una de las primeras imágenes que vemos si entramos al parque por la Puerta de Alcalá. En el estanque podéis alquilar barcas de remos o dar unas pocas vueltas al estanque en la motora para poder más tarde sentarnos en la zona del monumento a Alfonso XII y recrearnos con las vicisitudes de las personas que alquilan las barcas de recreo.

El Monumento a Alfonso XII es un conjunto escultórico situado casi en el centro del Parque del Retiro y está situado en una de las orillas del estanque artificial. En primer término aparece la estatua ecuestre del rey fundida en bronce. En el basamento central la Paz, la Libertad y el Progreso. En el zócalo 3 relieves de bronce.

Del monumento central avanzan unas escalinatas hacia el estanque con 4 leones de piedra. Debajo de sus pedestales en bronce 4 sirenas, también hay 2 leones con amorcillos en cada uno de los accesos laterales al hemiciclo.

A ambos lados del acceso central en la columnata el Ejército y la Marina y en la cara interna frente al estanque aparecen representadas en bronce las Ciencias, la Agricultura, las Artes y la Industria.
Estanque del buen Retiro

El Estanque Grande del Buen Retiro, conocido popularmente como el estanque del retiro, es una extensión de agua de origen artificial, que se encuentra en el parque del retiro.

Se creó a mitad del siglo XVII como uno de los elementos paisajísticos más relevantes del Buen Retiro desde el año 1868, perteneciendo al Ayuntamiento de Madrid, al igual que los espacios ajardinados sobre los que se conformó el parque público actual.

Con una superficie de 37.240 m² y un volumen de agua de 55.150 m³, dispone de un embarcadero que permite la navegación de recreo y la celebración de competiciones de remo y piragüismo. En una de sus orillas se encuentran el Monumento a Alfonso XII y la Fuente Egipcia. La fuente fue concebida como un capricho paisajístico, un tipo de elemento ornamental, en el que se recrea, mediante modelos arquitectónicos singulares, algún asunto fantasioso, histórico, exótico o rústico.

​Otros caprichos levantados en el Retiro a lo largo del siglo XIX fueron la Casa del pescador, la Casa del contrabandista, la Montaña rusa de los gatos, la Casa persa o la Casa del pobre,​ estas dos últimas perdidas, cuyos nombres reflejan la tematización de sus diseños.

La Casa del contrabandista es uno de los caprichos románticos que Fernando VII encargó para los jardines del Buen Retiro. Se levantó para albergar una noria y una colección de autómatas que representaban escenas andaluzas. Entre los personajes se encontraba un contrabandista que le dio nombre a la construcción. En la actualidad se utiliza como sala de fiestas.
Embarcadero y canoas

Fue construido por Isidro González Velázquez hacia 1830 por encargo de Fernando VII. Popularmente se decía que era de estilo chinesco por los tejadillos que coronaban los 3 cuerpos que componían el edificio. El cuerpo central era mayor que los otros y tenía una hermosa terraza en la parte superior en cuyo centro se alzaba un pequeño templete hexagonal coronado de un tejadillo de estilo chinesco (templete adintelado de aire clasicista).

El embarcadero fue derribado en 1902 para construir en su lugar el monumento a Alfonso XII, inaugurado en 1922. El nuevo embarcadero se construyó en un lateral del estanque grande del buen retiro.
Palacio de cristal

El Palacio de Cristal se construyó inicialmente junto a su lago artificial como invernadero. Fue la respuesta española a los magníficos invernaderos ingleses. En el lago artificial a los pies del palacio de cristal (existe una escalera que se sumerge dentro de él), se pueden encontrar varios ejemplares del ciprés de los pantanos con la particularidad que tiene sus raíces y parte del tronco sumergido. El edificio está rodeado de castaños de indias de una envergadura considerable que acrecientan esa atmósfera de romanticismo de principios de siglo.
Esparcimiento en el parque

En resumidas cuentas, el Parque del Retiro (parque de varias hectáreas con una laguna artificial) donde puedes navegar en bote de remos y tiene unos jardines hermosos para pasear. El lugar es apto para toda clase de deportes. Hay lugares donde comer y también para baños. Es un regalo para poder descansar y relajarse. Tiene grandes avenidas y está al lado de la Puerta de Alcalá y de la Fuente de la Cibeles, muy muy cercano...
Pesca furtiva en el estanque

Otra de las formas que teníamos para pasar las tardes era acercarnos a pescar furtivamente en el estanque, solíamos llevar hilo de nylon, un clavo que doblábamos para hacer de anzuelo y una bolsa de plástico para meter el pez que pudiésemos coger, pero siempre con muchísimo cuidado debido a los guardas jurados del parque (se nos podía caer el pelo si nos pillaban).

En sus aguas nadaban alrededor de 8.000 peces, la mayoría eran carpas aunque también había peces gato o percasoles, además contaba con otros seres vivos como ranas, galápagos y cangrejos. De todos ellos su habitante más famoso fue Margarita una carpa de casi 12 kilos de peso y 1 metro de longitud.

Esto se sabe debido a que cada ciertos años se vacía por completo el estanque artificial, se limpia y se arreglan los problemas de pérdidas de agua de esta manera se quedan los peces al aire mientras dura la limpieza.
Chopera del Retiro

El Retiro era y sigue siendo un lugar de esparcimiento, un verdadero oasis en el centro de Madrid donde se puede pasear tranquilamente, comer, merendar, jugar y cómo no, sentirse enamorado, pero también se podía montar en bicicleta (en la chopera), zona donde teníamos 2 casetas de madera redondas (chozas) en las que te alquilaban esos juguetes con 2 ruedas que solo los más ricos podían tener.

La chopera y aledaños era una zona de libertad vigilada porque toda la aventura se limitaba a circular con las bicis alrededor de 2 casetas rústicas circulares llenas de bicicletas y triciclos y regentadas por 2 señores que recuerdo como si los viera ahora, uno con el pelo blanco y muy simpático, el otro con menos pelo y algo más serio con los que los amigos hicimos una buena amistad y nos trataban muy bien.

Gracias a que aprendí a montar en bicicleta de pequeño tenia la opción de ir con mis amigos del barrio a la Chopera del Retiro a alquilar una bici durante 1 hora y así pasar una tarde divertida con todos ellos.

Era todo un lujo pasear en bici por el Retiro en aquella época en la que muy pocos niños tenían bicicleta propia.
Guardas jurados

Siempre se veían por los alrededores a unos guardas jurados de parques y jardines que vestían un uniforme de una rígida tela gris que era como de fieltro grueso y con unos botoncillos dorados en los puños. La casaca con una banda roja y los pantalones con un ancho cinturón de cuero negro que ajustaban con una hebilla de color dorado. También llevaban un sombrero que siempre imponía carácter y en este caso autoridad Estos guardas jurados en general eran groseros, toscos y mal encarados y tenían un silbato que hacían sonar para advertir a los ciudadanos que estaban cometiendo una infracción.

En los tiempos de mi juventud, el
guarda jurado tenia que prestar la siguiente formula de juramento:

¿juráis por Dios cumplir bien y fielmente los deberes del cargo y defender los intereses puestos bajo vuestra custodia, en bien del orden público y de España?

Unos años más tarde ya se suaviza el juramento quedando así:

¿jura usted defender la patria, la bandera y a nuestro caudillo?

lo juro.

¿jura usted por la santa biblia que detendrá y si es preciso matará para cumplir con su deber allá donde se le ordene?

Juro!

Pues por la autoridad que me ha concedido el Generalísimo, queda usted nombrado guardia jurado.

En aquella época a finales de los 60 era bastante sencillo infringir las normas y los guardas pitaban a menudo y se regocijaban con cada soplido. Multaban por correr, por cantar, por pisar el césped o por ejemplo jugar con el balón. Eran ellos los que controlaban el orden del zoológico en unos tiempos de fiereza social donde los humanos más asilvestrados vivían fuera de las jaulas y se comportaban como animales con sus congéneres.
Casa de fieras o zoológico

La Casa de Fieras (parque zoológico) que se encontraba en los hoy denominados jardines del arquitecto Herrero Palacios, fue creada por Fernando VII y mejorada por Isabel II y estuvo ubicada hasta hace unos años junto a la Puerta de Sáinz de Baranda del Parque y extendiéndose hasta los actuales jardines de Cecilio Rodríguez.

Yo fui alguna vez de joven a la casa de fieras ya que mis amigos y yo como vivíamos cerca de Atocha, subíamos andando y atravesábamos el Paseo de Coches (había 2 pilares de acceso al recinto con una taquilla) y la entrada costaba creo recordar 3 pesetas.

Con Fernando VII, en 1830, se ampliaron y mejoraron las instalaciones trasladándolas a la zona adyacente a la actual Puerta de Sáinz de Baranda. Se realizaron las obras de la casa de fieras, pasando a llamarse gabinete real de ciencias naturales, perdurando su nombre hasta 1972, fecha del traslado al zoológico de la Casa de Campo.
Animales importados de hispano américa

Durante el siglo XVIII, la fauna del zoo provenía fundamentalmente de hispano américa, y se componía de guacamayos, tucanes, ocelotes, pumas, serpientes, caimanes, monos, ... e incluso un elefante regalo del gobernador de Filipinas.
Comienzos del zoo

De esta fecha es la leonera (edificio de 2 plantas). En la planta inferior estaban las jaulas para varios tigres, 1 pantera, 2 hienas, 1 chacal, y en la superior se habilitaron estancias para la familia real y sus huéspedes, donde también se encontraban animales disecados como parte de la decoración. También se dispusieron algunas otras jaulas y fosos para animales en las proximidades, como el quiosco de los monos, la elefantera, la osera y otras jaulas que habitaban pavos reales blancos de Japón, llamas peruanas y gacelas africanas.
Paseo de jaulas

Del viejo zoo recuerdo el Paseo de las Jaulas (jaulas de los felinos dónde había leones y tigres). Las jaulas eran como expositores diminutos situados en línea para que los visitantes pudieran ver a las fieras a escasos metros.

Tapiales ruinosos, verjas mohosas, tenderetes de madera podrida y unos pabellones destartalados, viejos, húmedos y sombríos y unas celdillas de colmena donde se exhibían incrustados una docena y media de infortunados animales tales como el león de Abisinia.

Los animales tenían un espacio mínimo para moverse dentro de su habitáculo, no se me olvida cómo se movían de un lado a otro de manera automática, compulsiva, enajenados y con la mirada perdida, daban mucha, mucha lástima.

También había jaulas con osos pardos, osos polares con duchas de agua fría en su jaula y que se encontraban protegidos en una gruta que daba salida a la jaula.

Una cebra, la pajarera de rapaces, chimpancés enfermos que fumaban con ansiedad las colillas que les arrojaban algunos visitantes intelectualmente menos dotados que estos simios. Aún escucho las estentóreas risotadas de estos infelices al ver a los monos chupetear los pitillos o los puros encendidos, sin duda tenían adicción al tabaco y eso hacía que flipasen con los regalos.

Había elefantes, creo que uno se llamaba Julia y otro Perico al que el cuidador les daba trozos de zanahoria según la propinilla de 5 o 10 céntimos que el público le ofrecía. El elefante o la elefanta se llevaba la zanahoria a la boca cogiéndola con la trompa y el cuidador los durillos que guardaba en el bolsillo después de mirarlos y que al cabo del día debían de ser bastantes.

Parece ser que hubo una hipopótama que consiguió dar a luz una cría que fue la sensación del parque, esto debió de ser a principios de los 70 muy cerca de la clausura de la casa de fieras. El 22 de junio de 1972 se cerró definitivamente el recinto y los animales fueron trasladados al nuevo zoo de la Casa de Campo.
Aves de la casa de fieras
Cebras y dromedarios
Elefantes
Hipopótamos y jirafas
Leones y monos
Osos pardos
Osos polares
Nuevo zoológico en la casa de campo

El día que se abrió el zoo de la Casa de Campo lo celebramos ya que nos pareció un avance social tan importante como la democracia que aunque todavía estaba por llegar era inminente y traía ya aires de libertad para todos, (incluidos los animales de la casa de fieras) y desde luego, lo fuimos a conocer en cuanto pudimos y lo celebramos.
Regreso al contenido